Adrián Tarín :::: Cuando el 21 de noviembre de 2013 miles de ucranianos se concentraron en la plaza de Maidán (Kíev) empujados por la negativa del entonces presidente Víktor Yanokóvich a firmar el Acuerdo de Asociación (AA) con la Unión Europea, a muchos nos sobrevino con pocos elementos para juzgar la movilización. Meses más tarde, la polarización discursiva que asociaba a los manifestantes y al siguiente gobierno ilegal de Ucrania con Occidente, y a sus contrarios y guerrilleros del este con Rusia, nos convirtió a todos en expertos que teníamos que posicionarnos por uno u otro bando. Más aún, cuando las dicotomías democrático/fascista – autoritario/antifascista entraron en escena, superando la discusión geopolítica por la apasionada disputa ideológica.

Durante estos tres últimos años, los españoles tuvimos que informarnos sobre los acontecimientos o bien a través de algunos medios de comunicación absolutamente posicionados; gracias al valorable trabajo de algunos corresponsales en la zona; o bien por medio de traducciones de artículos o tweets de especialistas (reales o militantes) familiarizados con la región. Con la única excepción del Rusia frente a Ucrania (2014) de Carlos Taibo, que tuvo la virtud de servir de manual de urgencia para quienes seguimos la actualidad de Eurasia.  Sin embargo, con la reciente publicación del libro Ucrania: De la Revolución del Maidán a la Guerra del Donbass (2016) nos encontramos ante el que, seguramente, es el volumen más serio y completo sobre la historia reciente del país y sus relaciones vecinas. La obra, coordinada por Rubén Ruiz Ramas, resuelve con solvencia gran parte de los interrogantes más polémicos que pesan sobre la motivación y composición del Maidán; sobre la legitimidad o no del posterior gobierno de Ucrania; sobre la naturaleza de las partes implicadas en el conflicto bélico entre Kíev y el Donbass; o sobre la anexión de Crimea por parte de Rusia.

Sus más de 400 páginas, escritas -además de por su coordinador- por los investigadores Javier Morales, Ruth Ferrero, Eric Pardo, Pablo González y Francisco José Ruiz, gran parte de los mismos miembros de la comunidad virtual Eurasianet, no sólo describen con precisión y rigor los acontecimientos antes mencionados, sino que de su lectura se concluyen interesantes aprendizajes politológicos que giran alrededor de las características de los sistemas políticos estudiados (“neopatrimonial” y “autoritario-competitivo”) y de sus relaciones (“multipolarismo asimétrico” frente a quienes teorizan una “tercera guerra mundial” o continúan defendiendo la hegemonía estadounidense). Pone en valor a este libro, pues, que no sólo sea una narración bibliográfica de los hechos, sino que además aporte una rica discusión terminológica y científico-social sobre la política y el comportamiento interno y externo de los Estados involucrados.

En el mismo orden de cosas, el análisis de la cuestión no se agota con los acontecimientos centrales, sino que se amplía hacia otros aspectos, tales como la economía regional, la desigualdad, la compleja identidad nacional ucraniana y otros conflictos fronterizos. Ofreciendo, de este modo, una panorámica general que sitúa en su justo contexto las múltiples causas y desarrollos -desconocidas en ocasiones ante la obligada simplificación de la actualidad mediática- de la problemática que rodea a la Ucrania postsoviética.

En definitiva, Ucrania: De la Revolución del Maidán a la Guerra del Donbass deja satisfechos a quienes desde la pura honestidad intelectual exigen un mesurado análisis sobre estos acontecimientos y, algo que habla todavía mejor de este volumen, decepcionará a quienes buscan un texto activista que reafirme su posición en blanco y negro. La única recomendación posible sobre este libro es leerlo, abrir sus páginas dispuestos a comprender mejor la Ucrania de hoy, y disfrutar de un detallado relato sobre un país que ha alterado sustancialmente el tablero político mundial.

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