Adrián Tarín :::: Gordon M. Hahn posee una larga trayectoria como investigador en asuntos euroasiáticos, especialmente sobre el Cáucaso Norte. Vinculado como académico y consultor a numerosas universidades y think-tanks de Estados Unidos, ha publicado Russia’s Islamic Threat (Yale University Press, 2007) y The Caucasus Emirate Mujahedin: Global Jihadism in Russia’s North Caucasus and Beyond (McFarland Publishers, 2014), dos de los libros más consultados en inglés sobre el conflicto islamista en la región. Defensor de la polémica idea de que desde tiempos de la República Chechena de Ichkeria hasta hoy los insurgentes locales mantienen vínculos fuertes con el yihadismo mundial, Hahn se ha convertido en una referencia obligatoria para todo aquel que quiera asomarse a las luchas intestinas por la hegemonía islamista en el Cáucaso Norte. En el Observatorio Eurasia, hemos tenido la oportunidad de mantener con él una extendida conversación.

Por lo general, se entiende que los gobiernos nacionalistas laicos, como los de Dudáyev y Masjádov, supusieron un freno al yihadismo. Pero, ¿cometieron estos gobiernos también algunos errores que pudieran facilitar la expansión del Islam político?

Los “gobiernos” de Dudáyev y Masjádov no fueron realmente tales, en el sentido de poseer un conjunto de órganos de gobierno en un Estado fuerte y con instituciones efectivas. Dudáyev expulsó del poder a muchos de quienes tenían experiencia gubernamental, legislativa, etcétera; y trajo a la nueva y autoproclamada República Chechena de Ichkeria (RCI) a otros que no tenían ninguna, y peor aún, a muchos que eran elementos criminales o a nacionalistas radicales que no sabían cómo o no tenían el deseo de construir un mínimo Estado eficiente y democrático, gobernado por la ley.

Fueron capaces de obligar a Moscú a firmar la paz sólo porque el Estado ruso era similar en su debilidad, y porque los medios de comunicación expusieron al pueblo ruso la tragedia de la guerra, haciendo imposible para Yeltsin ser reelegido si continuaba la confrontación. Después de la muerte de Dudáyev y la consecución del acuerdo de Jasaviurt con Moscú por parte ya de Masjádov, comenzaron los años de “entreguerras” (1997-1999), la separación del Estado ruso, el caudillismo, la criminalidad y un nuevo problema –la infiltración del yihadismo global en la región- que paralizó a la sociedad chechena aún más. De hecho, la fragilidad del Estado de la RCI facilitó más que dificultó la infiltración de yihadistas en Chechenia. Ellos atrajeron a los daguestaníes y a otros norcaucásicos a los campos de entrenamiento fundados y financiados por Al Qaeda en la RCI, dando lugar a la invasión de Daguestán en julio de 1999 por miles de muyahidín liderados por Jattab (Al Qaeda) y su socio local, Shamil Basayev. Esto dio inicio a la Segunda Guerra, que pronto llevó a Rusia a la reocupación y al fin de la RCI independiente.

También es objeto de debate la estrategia militar rusa en el Cáucaso Norte. Se ha argumentado que una de las razones por las que se extendió el Islam político en la región fueron las guerras en Chechenia, así como la eliminación de Dudáyev y Masjádov. ¿Ha sido la gestión rusa del conflicto irresponsable a largo plazo?

Es verdad que las brutales tácticas empleadas por Rusia en la Primera y Segunda Guerra de la Chechenia post-soviética han contribuido a que subterráneamente la RCI reclutara combatientes a finales de la década de los noventa y a principios del siglo XXI. Sin embargo, sus tácticas empezaron a cambiar a finales de los 2000s, y se han vuelto más quirúrgicas y menos duras. Se emplea un poder suave. Han hecho esfuerzos para mejorar la economía de la región, etcétera.

Considero que la idea de que matar a Dudáyev y a Masjádov prolongó la violencia es un mito posicionado por personas políticamente correctas que siempre quieren culpar a Rusia y a nadie más. El movimiento yihadista global, comenzando con Osama bin Laden en 1995, trató de difundir la yihad en Rusia e invirtió grandes sumas de dinero en hacerlo. Se apoderaron del movimiento en verano de 2002, y Masjádov estuvo de acuerdo entonces en tomar parte de la yihad. Él tenía cada vez menos control de la RCI, ya que los yihadistas le ganaron la delantera con Basayev, Sadulayev, y otros. Un líder simplemente remplaza a otro.

Desde 2010 el grueso del conflicto armado parece haberse trasladado de Chechenia hacia Daguestán. ¿Cuáles son los motivos?

Daguestán era el centro de la resistencia del Cáucaso a la colonización rusa en el siglo XIX, es más antigua y es más religiosa, tiene más población que Chechenia y tiene lazos históricos más fuertes con Oriente Próximo. Todo esto hace que sea más vulnerable, para algunos, a la “yihadización”, independientemente de si ha habido guerra o no en Chechenia.

Desde que comenzó la guerra en Siria hemos visto cómo muchos islamistas norcaucásicos prefieren combatir allí y no en el frente local. ¿Cuáles son las razones de esta emigración?

Hay múltiples motivos para el éxodo de los muyahidín –y aspirantes- norcaucásicos del Emirato del Cáucaso (EC) hacia el Levante. Primero, para los extremistas yihadistas el mensaje “teo-ideológico” de Al Qaeda, y ahora del Estado Islámico (EI), es atractivo.  Es una visión apocalíptica y milenarista, que sostiene que una mayor conflagración entre islamistas e infieles ocurrirá alrededor de Siria y traerá al llamado Mahdi o salvador islámico y también la ley islámica mundial. Muchos norcaucásicos han ido a estudiar a la región y nunca han vuelto a casa, o más tarde han retornado allí a luchar. Igualmente, el EC ha tenido problemas para proporcionar armamento a todos los que querían combatir, así que éstos han ido hacia donde están las armas y la yihad.

Del mismo modo, el fundador y primer emir del EC, Dokú Umárov (Abu Usman), envió a un emisario y a algunos emires locales a establecer contactos con los sirios para que pudieran combatir allí, recibir entrenamiento, experiencia militar, establecer redes con otros yihadistas y retornar al Cáucaso con nuevos conocimientos, conexiones y, quizás, acceso a financiación, etcétera. Entre los allí enviados se encontraba Salahudín al-Shishani, del Emirato del Cáucaso en el Levante; Murad Margoshvili, del grupo Jund al-Sham; y el emir del Estado Islámico en el frente norte, Tarjan Batrishvili (Umar al-Shishani), entre muchos otros, algunos hoy fallecidos.

Hemos visto en Siria que muchos de estos norcaucásicos tienen vínculos con otras organizaciones, como el Frente Al-Nusra. Aparentemente, también, durante el liderazgo del EC por Aliasjav Kebekov, hemos visto acercamientos hacia Al Qaeda. Sin embargo, usted siempre ha defendido la existencia de estos lazos, incluso en épocas anteriores. ¿Puede explicar su punto de vista?

He documentado en mis libros, especialmente en el segundo sobre este tema, The Caucasus Emirate Mujahedin, la financiación de la RCI por Al Qaeda a través de su emisario Jattab y de otros emires a mediados de los noventa; el rol desempeñado en la RCI por otros muyahidín cercanos a Al Qaeda en la primera mitad de los 2000s; y el viraje total hacia la “teo-ideología” de Al Qaeda en 2007 con la creación del EC. Aunque el número de combatientes extranjeros y la financiación de Al Qaeda bajo el EC cayó, la conexión “teo-ideológica” se hizo más fuerte. Algunos importantes seguidores de Al Qaeda y filósofos de la yihad global, como Abu Muhamad Asem al-Maqdisi, considerado a finales de 2000s como el más influyente según la US Military Academy’s Center for Counter-Terrorism, respaldaron al EC como una de las organizaciones yihadistas punteras, e intercambiaron instrucciones “teo-ideológicas” y fatwas con sus líderes, en particular con el primer qadi o juez del Tribunal de la Sharia del EC “Seifullah” Anzor Astemirov, asesinado en marzo de 2010.

La razón por la que Umárov envió a un emisario oficial del EC y a varios muyahidín a Siria fue precisamente porque el EC se considera a sí mismo como parte de la alianza revolucionaria yihadista mundial, liderada, entonces, por Al Qaeda y ahora en disputa con el EI. El siguiente emir del EC, “Alí Abu Muhamad”, nacido Aliasjab Kebekov, no apoyó completamente el envío de combatientes a Siria, donde muchos se han unido al Frente al-Nusra o a otros grupos aliados. Kebekov no reveló su desacuerdo hasta que se convirtió en emir, pero tampoco se interpuso dados los problemas de financiación y armamento. Apoyó completamente la “teo-ideología” y los objetivos de Al Qaeda y del Frente al-Nusra, así como la idea del IS de crear un califato global; no obstante, se opuso a la declaración por diferentes razones, tomando partido por Al Qaeda en esta contienda. La afinidad del EC con el movimiento revolucionario yihadista mundial, Al Qaeda y ahora el EI, ha quedado demostrada este pasado verano cuando el 80% de los muyahidín se unieron al EI formando Vilayat Kavkaz.

A propósito de los Juegos Olímpicos en Sochi aparecieron mapas e informaciones sobre una nueva provincia (Cherkesia). Sin embargo, algunos investigadores consideran falsos estos reportes, ya que no existe ni estructura ni ataques en la región, ni tampoco confirmación oficial por parte del EC. ¿Existe realmente la Vilayat Cherkesia?

Vilayat Cherkesia ya había sido mencionada años antes de los Juegos en mapas usados por webs del EC, pero nunca ha aparecido. Ningún emir o sub-unidades de la provincia de Circasia han sido mencionados nunca en los portales del EC, y sólo se sabe de ella por los mapas.

Los grupos de circasianos étnicos del Cáucaso Norte están representados en Siria, pero en Rusia han formado parte normalmente de la llamada Vilayat Unida de Kabardia-Balkaria-Karachai (KBK), que se extiende por las repúblicas de Karacháyevo-Cherkesia y Kabardia-Balkaria. El ya mencionado primer qadi del EC, Astemirov, era al mismo tiempo el emir de KBK.

Revisando sus artículos y publicaciones es sencillo comprobar que, en determinados asuntos, mantiene desacuerdos con el historiador checheno Mairbek Vatchagaev. ¿Cuál es el origen de este desencuentro?

Vatchagaev fue el portavoz de Masjádov y es difícil para él ser objetivo. Ha estado durante muchos años negando el elemento yihadista de la RCI e incluso del EC, viendo a este último como una operación de “bandera falsa” llevada a cabo por el FSB para dividir al movimiento nacionalista checheno. Ignoró los vínculos entre la RCI y Al Qaeda que aparecen en numerosos documentos judiciales de Estados Unidos, así como otra documentación que cito en mi libro. También ha hecho caso omiso a los lazos entre Maqdisi y el EC. Tan sólo hace un año que declaró que el EC no tenía “redes de solidaridad” en Oriente Próximo, a pesar de que el antiguo emir Umárov envió a un emisario y a otros muyahidín a Siria. Meses después de esta declaración, entre el 70 y el 80% de los militantes del EC migraron hacia el EI.

Precisamente, interesaría aclarar cuáles fueron los motivos de esta escisión hacia el EI y, en concreto, hacia su nueva organización en la región: Vilayat Kavkaz.

Creo que este éxodo masivo de combatientes y potenciales reclutas señalan el fracaso del EC de completar su nuevo proyecto yihadista global alrededor del Levante. El éxodo, combinado con unas mejores políticas contraterroristas de Rusia, ha sido desastroso para el EC. En lugar de abandonar completamente a los grupos yihadistas del Levante, el emir de la poderosa red de [Vilayat] Daguestán, Rustam Asílderov (Abu Muhamad) y otros, decidieron que la yihad del Cáucaso podría beneficiarse más de la unión con estos nuevos grupos que no de tratar de competir con ellos, más aun teniendo en cuenta que, en cierto sentido, combaten por una misma causa.

Regularmente realiza un intenso monitoreo de las organizaciones armadas en el Cáucaso Norte. ¿Cuál es la actual composición de las jamaats existentes y quiénes son sus líderes?

Debido al éxodo, las deserciones hacia el EI y el asesinato sucesivo de dos líderes del EC este año, la organización se hace añicos, y apenas comienza a reagruparse de nuevo, pudiendo finalmente no tener éxito en este empeño. De momento, tres meses después de que el último emir del EC fuese asesinado, Abu Usman al-Gimri, no ha sido anunciado su sucesor. Por otro lado, Asilderov es el emir de Vilayat Kavkaz (EI).

Para finalizar: Algunos medios creen que el próximo líder del EC será Aslambek Vadalov. ¿Qué piensa al respecto?

Creo que el próximo emir del EC, si la organización sobrevive, será otro daguestaní. Podría ser el emir del sector montañoso de la provincia de Dagestan, Abu Dujan al-Gimri. Dudo que el nuevo emir pueda ser un checheno, pero si lo es, entonces podría ser Vadalov.

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