Adrián Tarín :::: 2015 está siendo un año convulso para el islamismo norcaucásico. Desde que en 2007 Dokú Umárov creó el Emirato del Cáucaso (EC) y relegó a los nacionalistas laicos de la República Chechena de Ichkeria en el exilio (RCI) a un papel testimonial en la vida política de la región, la organización ha gozado de total hegemonía sobre el territorio, con la única excepción de la crisis de liderazgo que en 2010 generó la escisión, pronto solucionada, de los comandantes Aslanbek Vadalov, Muhannad, Hussein Gakayev y Tarjan Gaziyev.

Hasta el momento, la estructura del EC consta de diferentes provincias: Vilayat Daguestán, correspondiente a la república homónima; Vilayat Nahchiycho, que respeta las fronteras de la actual Chechenia; Vilayat Galgaiche, en principio formada por Ingusetia y, desde 2009, integrada también por Osetia del Norte (antigua Vilayat Iriston); Vilayat Kabardia-Balkaria-Karachai (KBK), resultado de la unión de Kabardia-Balkaria y Karacháyevo-Cherkesia; y Vilayat Nogai, que se corresponde con el Krai de Krasnodar, Adigueya y el Krai de Stávropol. Desde hace pocos años algunos militantes e investigadores hablan de la existencia de otra provincia que incluiría el sur de Krasnodar y Adigueya, la llamada Vilayat Cherkesia. Esta entidad fue supuestamente creada ad hoc como parte de la campaña islamista de boicot a los Juegos Olímpicos de Sochi, celebrados en febrero de 2014. No obstante, otros autores creen que no existe tal vilayat, y resaltan que hasta el momento no ha habido una declaración oficial del EC que la respalde, más allá de que en medios como Kavkaz Center se ilustren informaciones con un mapa que muestra la “nueva” provincia. En cualquier caso éstas, a su vez, están sectorializadas según los puntos cardinales y regidas a nivel local por unidades de combate o jamaats, como Shariat y Derbentsky (Daguestán), Khalifat (Ingusetia), Kataib (Osetia del Norte), Yarmuk (KBK), o Nogai (Krai de Stávropol).

No obstante, en marzo de 2014 se produjo un punto de inflexión que influyó decididamente, amén de otros aspectos, en la inestabilidad que hoy vive el EC: la muerte de Umárov y la ascensión de Aliasjab Kebekov. Aunque inicialmente la transición fue acogida con unánime simpatía, más aún por lo simbólico que resultaba la elección del primer emir daguestaní en un momento en que en dicha provincia parece haber mayor adhesión y actividad a la causa, pronto se produjeron disensiones. Kebekov, que soportaba una formación más espiritual que guerrillera, prohibió el asesinato indiscriminado de civiles rusos y deshizo algunas decisiones polémicas -jurídicamente mal sustentadas- de Umárov, como la condena a muerte del insurgente Shamil Gasanov. La supuesta debilidad de Kebekov, junto a la efectividad de la propaganda del Estado Islámico y las “buenas noticias” que envían de vuelta los norcaucásicos que combaten junto al Daesh en Siria, ayudó a que en diciembre de 2014 algunas personalidades de Daguestán, como el emir Rustán Asílderov, prestaran juramento de lealtad (bayat) al autoproclamado califa Abu Bakr al-Baghdadi.

Kebekov capeó con eficacia el disenso, apartando a los díscolos y sustituyéndolos por hombres fieles. Sin embargo, las fuerzas especiales rusas acabaron con su vida en abril de 2015, y dos meses más tarde el vacío de poder fue aprovechado por el Estado Islámico para captar militantes en la región. Una cinta de audio fue publicada asegurando que todos los muyahidín de Nahchiycho (dirigida por Aslán Byutukayev), de KBK (por Zalim Shebzukhov, de quien se dice que falleció en abril) y de Galgaiche (por Beslan Mahauri), se unían a Asílderov en su juramento al Estado Islámico. En menos de una semana, uno de los portavoces de al-Baghdadi, Abu Mohammed al-Adnani, confirmó la noticia: había nacido Vilayat Kavkaz (VK), la sucursal del Daesh en el Cáucaso Norte. Su líder hasta el momento es el primer tránsfuga, Rustán Asílderov, también conocido como Abu Muhammad Kadarsky.

Somos muchos los que nos preguntamos si se está iniciando el proceso de desaparición del EC, dado que la provincia que permanece en su “exclusivo dominio” (Nogai) es la que menor actividad guerrillera presenta. Asimismo, y en un intento por salvar la situación, otro daguestaní, Magomed Suleimanov, fue nombrado emir y respaldado por el nuevo hombre fuerte de Daguestán, Said Arakan. Sin embargo, Suleimanov cuenta con el dudoso honor de ser el emir más breve de la historia del EC, ya que falleció en agosto de 2015 y no se conoce su sucesor.

No obstante, y aunque el panorama parece desalentador para el EC, lo cierto es que desde la sonada declaración de junio de 2015 Vilyat Kavkaz no ha conseguido efectuar ninguna operación con éxito, e incluso ha quedado en ridículo al desmentirse el único ataque que la nueva organización ha reclamado. Por su parte, el EC ha restituido parte de su estructura local y continúa peleando, sin demasiado éxito, en sus históricas provincias. Si bien parece que el EC está sufriendo una lenta agonía no se puede asegurar que el Estado Islámico haya tomado el relevo en la región, y casi podríamos decir que la división planteada, junto a la efectividad militar rusa, sólo ha servido para debilitar la actividad armada en el Cáucaso Norte.

El mapa que ilustra el artículo se ha diseñado especialmente para la ocasión.
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