Ana Sánchez Resalt :::: En 2011 comenzó en Siria una guerra civil que no muestra visos de cerrarse ni a medio ni a largo plazo: partidarios del régimen de Bashar al- Assad (lo que incluye a las Fuerzas Armadas sirias) contra grupos rebeldes de la oposición. Estados Unidos, enemigo declarado de Assad, decide “ayudar” a la oposición aportando, entre otras cosas, armamento a la causa. Tres años más tarde, el conflicto aún no está ni mínimamente sellado y la oposición tiene más cabezas que Medusa, cada una de ellas abriendo su boca hacia un lado. Aunque todos, en teoría, luchan con el mismo fin inmediato (acabar con el gobierno de Assad), parece que las razones de base e ideológicas y los objetivos finales de la lucha son bien distintos. Así, a los “clásicos” rebeldes islamistas de toda la vida que buscan derrocar a Assad se les ha unido (o desunido) un feroz y sanguinario grupo: el Estado Islámico- EI- (antes Estado Islámico de Irak y Levante, ISIS), que en su vesánico periplo hacia la extensión de un califato por todo el mundo musulmán aniquila a todo aquel que no acepte y acate religiosamente la interpretación ultra ortodoxa y aviesa de la ley Sharia que hace esta milicia islamista de origen suní. Y EEUU y la comunidad internacional, que decidieron respaldar a la oposición a Bashar, ahora se encuentran con que han contribuido, de un modo u otro, a armar a su peor enemigo, y que, sorpresas que te da la vida, ahora resulta que Bashar es un mal menor en el enquistado conflicto sirio. Así las cosas, el EI se ha erigido en enemigo de los amigos de al-Assad…y de los enemigos de al-Assad.

Desde el comienzo de la guerra en Siria se supo que muchos musulmanes extranjeros estaban acudiendo al país para unirse a los rebeldes de la oposición contra Bashar al-Assad (1). Entre esos voluntarios extranjeros siempre hubo combatientes de origen caucasiano, especialmente chechenos. Actualmente no sabemos con certeza cuántos chechenos están combatiendo en Siria, ya que las cifras varían de decenas a centenas según las fuentes (2). Lo que sí parece cada vez más evidente es que su número crece al tiempo que se recrudece la guerra y que las facciones opositoras se dividen y radicalizan.
Como en el mismo conflicto sirio, los milicianos chechenos se han posicionado en una u otra facción dentro de la oposición. El caso paradigmático lo representan dos líderes chechenos en Siria: Abu Muslem al-Waleed Shishani, más conocido como Muslem al-Shishani; y Omar al-Shishani (3).

Muslem al-Shishani y Omar al-Shishani

Muslem al-Shishani, antes Murad Margoshivili, sirvió en las fuerzas aéreas de defensa soviéticas en Mongolia. Después del colapso de la URSS, Muslem regresó a Chechenia. En 1995 se unió a las milicias de al-Khattab, compuesta por muyahidines extranjeros, mayoritariamente árabes. En 2003 fue capturado por las fuerzas rusas y encarcelado durante dos años y medio. En 2008 organizó un grupo de combatientes en Daguestán. En 2012 vuela a Siria, donde crea Jund al –Sham (grupo de soldados del Levante), vinculado a Al-Nushra. El objetivo de Muslem es volver al Cáucaso cuando acabe la lucha en Siria. Está conectado con varios atentados ocurridos en Osetia del Norte, en Mozdok: en junio de 2003, atentando suicida contra un autobús que causa la muerte a 19 personas; en agosto del mismo año, contra un hospital, con el resultado de 50 muertos. Lo acusan de tener relación con tres grupos: Khalifat, Taliban y Vedeno. Actualmente, el grupo comandado por Muslem al-Shishani está vinculado al rrente Al –Nushra, pero opera independientemente.

Muslem al-Shishani
Muslem al-Shishani

Omar al-Shishani, Tarkhan Batirashvili, es de origen étnico checheno, pero oriundo de Georgia. De madre musulmana y padre cristiano, se unió al ejército georgiano para cumplir el servicio militar entre 2006 y 2007. En 2008 participó en los combates de la guerra ruso-georgiana y fue ascendido a sargento. En 2010 le diagnosticaron tuberculosis y salió del ejército. Pocos meses después fue acusado de poseer y guardar ilegalmente armas, motivo por el que fue encarcelado. Su salud se deterioró y salió de prisión antes de cumplir la condena. Al parecer, su radicalización religiosa se produjo durante su estancia en la cárcel. Tras su salida, pasó por Egipto y Turquía, y finalmente llegó a Siria. En marzo de 2013 formó el grupo Jaish al-Muhajireen wal-Ansar (JMA – Ejército de inmigrantes), ejército de combatientes extranjeros con unos 3000 integrantes del Cáucaso Norte, Crimea y Ucrania, además de algunos árabes. En diciembre de 2013 juraron lealtad al ISIS para luchar en la yihad contra el régimen sirio (4). Fue nombrado jefe de un grupo de unidad especial y comandante de la región norte, y podría dirigir a un grupo de entre 500 y 1000 combatientes. Omar al-Shishani insiste en que su motivación para participar en esta guerra es su odio hacia Rusia y su deseo de combatir a su aliado, el presidente Assad. Sin embargo, una entrevista en una web yihadista, también describió a América como “enemigos de Allah y enemigos del Islam”.

Omar ha ido ganando prestigio y reconocimiento hasta ser, a fecha de hoy, uno de los más reconocidos y reconocibles comandantes del EI. También han contribuido a su actual fama sus acciones violentas y sus frecuentes apariciones en vídeo (se caracteriza por su barba pelirroja y un dominio escaso del árabe). Se acumulan las acusaciones contras las facciones del EI que lidera por estar relacionadas con asesinatos masivos, raptos y numerosos abusos de todo tipo contra civiles y contra soldados sirios.

Omar al-Shishani
Omar al-Shishani

Algunas informaciones señalan que líder del Estado Islámico, al-Baghdadi, podría estar utilizando a Omar contra Muslem en la lucha por atraer a sus grupos a combatientes chechenos. También lo acusan de nacionalista y anteponer la bandera del Cáucaso a la del Islam. Muslem, como destacamos más arriba, se siente más cercano a al-Qaeda y a Ayman al-Zawahiri que al ES.

Omar y Muslem son sólo dos de los combatientes chechenos más reconocidos en Siria (http://eaworldview.com/2014/02/syria-brief-guide-chechen-north-caucasian-factions-syria/). Sus posiciones enfrentadas dentro de la oposición son sintomáticas de los males que afectan a una oposición islamista en Siria cada vez más dividida (5). La comunidad internacional no parece poder encontrar una solución aceptable a un conflicto que la enfrenta a un enemigo globalizado, difuso y con pocos escrúpulos. Mientras tanto, el número de extranjeros en Siria sigue aumentando y son muchos los que opinan que quizá algunos de estos extranjeros, como los chechenos, estén utilizando Siria como campo de entrenamiento para comenzar o retomar la yihad en sus respectivos países de origen…

— NOTAS —

[1]  Los combatientes extranjeros en Siria van en aumento y juegan cada vez un papel más importante en la guerra. Oriente próximo, Paquistán, el Cuerno de África, los Balcanes, Norte de África, Estados Unidos, Canadá, el Cáucaso y Europa Occidental acuden a la llamada de EI. Diversas fuentes apuntan que el número de combatientes extranjeros en Siria podría superar los 12.000 (http://icsr.info/2013/12/icsr-insight-11000-foreign-fighters-syria-steep-rise-among-western-europeans/ y http://soufangroup.com/wp-content/uploads/2014/06/TSG-Foreign-Fighters-in-Syria.pdf )

[2]  Entre 800 y 1500 procedentes de la Federación Rusa http://voenhronika.ru/publ/sirija_vojna/chechency_v_sirii_kavkazskie_boeviki_sirija_podborka_11_video_2014_god/58-1-0-2758; de 30 a 200 chechenos http://www.rferl.org/content/chechen-syria-fighting-kadyrov/25022321.html; unos 150 chechenos http://www.kavkazcenter.com/russ/content/2012/10/16/93733.shtml; sobre 200 en junio de 2013 originarios de Rusia y bajo la bandera de Al-Qaeda http://www.kavkaz-uzel.ru/articles/225349/

[3]  “Shishani” significa “el checheno” en árabe.

[4]  Existen actualmente algunos enfrentamientos entre el EI y el JMA. Al jurar lealtad Omar Shishani al líder del EI, abandona el JMA, grupo que había creado. Los chechenos que integran el JMA habrían jurado lealtad a Doku Umárov y al Emirato del Cáucaso y rompieron con Omar. http://chechensinsyria.wordpress.com/2014/03/18/chechen-led-jaish-al-muhajireen-wal-ansar-slam-isis-defector-videos

[5]  Sólo de chechenos luchando en Siria podríamos hablar de varios grupos (https://medium.com/the-bridge/a-view-of-chechens-in-syria-db74d4585a77 ), entre los que destacan: la facción del EI comandada por Omar al Shishani; los leales al emirato del Cáucaso y al JMA, bajo el liderazgo de Salahuddin Shishani; el grupo del frente Al Nushra que había estado bajo las órdenes de Saifullah Shishani hasta su muerte en febrero de 2014 en una batalla en Aleppo, y Jund al-Sham, el grupo encabezado por Muslem Abu Walid Shisani cercano a Al Nushra.

Anuncios