En los meses previos al conflicto ucraniano surgido tras las protestas de Maidán, las activistas feministas de Femen centraron el foco de atención mundial sobre un país económicamente debilitado tras el colapso de la Unión Soviética, provocando que un número destacado de mujeres tuviese que emigrar a Europa occidental a ejercer la prostitución. Ucrania no es un burdel (2013, Kitty Green)  es una suerte de biografía autorizada de Femen, cuya táctica propagandística -mujeres atractivas en topless- ha catapultado al éxito mediático a la organización, así como ha despertado críticas tanto entre los colectivos conservadores como entre el feminismo radical.

 

6f0bf2b2e919fce7c1927bbf6416d6d7

Anuncios