El segundo capítulo de la saga, titulado “El prisionero”, está protagonizado por el magnate del petróleo Mijaíl Jodorkovsky, un excéntrico millonario con gran influencia política que fue arrestado en el 2003 por fraude y evasión de impuestos. Los medios de comunicación de todo el mundo miraron hacia Rusia cuando en junio de 2005 Jodorkovsky fue sentenciado a pasar una década en una remota prisión en Siberia. El programa sigue el juicio desde dentro y habla con los implicados: sus abogados, sus padres, y por supuesto, su socio: Nevzlin, que revela su visión sobre la corrupción del régimen desde Israel, donde se encuentra exiliado.

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