Oksana Chelysheva :::: El 20 de febrero de 2014, cinco coches negros de la marca Toyota condujeron hasta una casa en el pueblo de Gekhi, en Chechenia. Esta casa pertenece a Sultán Babatiev. Un día antes, su pariente Ruslán Kutaev había llegado para quedarse en la casa de Sultán por unos días. Era por la tarde temprano. La familia estaba comiendo cuando un extraño apareció en la puerta de la casa. Saludó a todo el mundo y les pidió que salieran de la casa. Era imposible resistirse a la invitación del intruso, pues este iba uniformado y estaba armado. Cuando todos salieron al patio, otro agente de policía llamó a Ruslán Kutaev: “Ruslán, te estábamos buscando a ti”.

Ruslán Kutaev, un hombre de negocios checheno de 47 años y personaje público, doctor en filosofía, fue detenido siguiendo la orden personal del presidente de Chechenia, Ramzán Kadírov. Kutaev fue detenido y sus familiares acudieron a distintas personas fuera de Chechenia en busca de ayuda. Entre esas personas estaba Igor Kaliapin, el director del Comité Contra la Tortura de Nizhny Novgorod.

Ruslán Kutaev ha visitado con frecuencia Nizhny Novgorod desde el año 2000 cuando, junto con Stanislav Dmitrievsky e Igor Kaliapin fundaron la Sociedad de la Amistad Ruso-Chechena, la organización en la que he estado trabajando desde 2003. Cuando lo arrestaron, Kutáev lideraba otra ONG, la Asamblea de los Pueblos del Norte del Cáucaso, desde las oficinas centrales en Moscú.

La indignación del presidente de Chechenia contra Ruslán Kutaev fue la conferencia de éste sobre la deportación de chechenos e ingusetios en 1944. La conferencia tuvo lugar en la biblioteca de la ciudad de Grozny el 18 de febrero[1]. Era la única manera de rendir tributo a las víctimas de las deportaciones de Stalin en la Chechenia de Kadírov.

Ruslán Kutaev criticó a las autoridades de Chechenia por dos decisiones concretas relacionadas con la trágica fecha de la deportación acaecida en 1944 bajos las órdenes de Stalin. En primer lugar, en 2012, Ramzán Kadírov canceló la conmemoración y recuerdo del 23 de febrero, el día que empezó la deportación. En su lugar, estableció una nueva fecha, el 10 de mayo, como la fecha de luto nacional por las víctimas de toda la nación. Realmente, la intención real de Kadírov es forzar a la gente a llorar por su padre, que fue asesinado en una explosión el 9 de mayo de 2004.

En segundo lugar, Kadírov había ordenado recientemente la retirada del monumento conmemorativo a las víctimas de la deportación de su lugar original, en la plaza de Ajmat Kadírov. La grandiosa mezquita, el juguete favorito de Ramzán Kadírov, y un complejo dedicado a la memoria de las estructuras de la fuerzas pro-Moscú/pro-Kadírov están situadas en esa plaza.

El desmantelamiento del anterior complejo conmemorativo de la deportación, hecho de fragmentos de monumentos de lápidas que fueron destruidas durante la deportación y luego recogidos por toda Chechenia, empezó el 12 de febrero de 2014.

La gente se mostró en contra de esto, pero nada puede disipar su miedo de Ramzán Kadírov. Así pues, lo toleraron en silencio. La conferencia sobre historia donde Ruslán Kutaev habló fue el único lugar donde se expresó alguna crítica suave sobre la decisión de Kadírov. Aún así, Ruslán Kutaev mostró su visión de la situación de forma clara. Manifestó que el rechazo a conmemorar la tragedia del 23 de febrero era un signo la profunda falta de respeto hacia las víctimas del pasado.

Al día siguiente, el 19 de febrero, Ruslán Kutaev empezó a recibir llamadas telefónicas de altos cargos de la oficina de Kadírov. Le pedían que se encontrase con Ramzán Kadírov. Kutaev declinó la oferta. Justo después, comenzó a llamar a gente de fuera de Chechenia advirtiéndoles del claro peligro que corría de ser arrestado. La esposa de Ruslán, Zalina Elmurzaeva, dijo: “El 18 de febrero volvía a casa de la conferencia. Casi de manera inmediata recibí una llamada en mi teléfono. Un hombre preguntaba por Ruslán. Se llamaba Magomed Daudov. Ruslan se quedó muy alarmado después de la conversación. Me dijo que lo habían amenazado. Nuestra casa está a las afueras del pueblo. Normalmente no hay coches conduciendo por esa zona, pero ese día circulaban Toyotas negros en todas las direcciones. Todos tenían matrículas con la EEE (marca exclusiva de los coches oficiales en Chechenia).

El 20 de febrero, Ruslán fue arrestado. Fue torturado durante los dos primeros días de su detención. Estos hechos ya han sido probados y están sustentados por evidencias recogidas por el Comité Contra la Tortura de Nizhny Novgorod. Igor Kaliapin se dirigió inmediatamente a Chechenia en cuanto conoció el arresto de Kutaev. Se las arregló para conseguir que las autoridades chechenas lo dejaran a él y a los abogados del “Committee’s Joint Mobile Team” encontrarse con Kutaev.

Durante la primera reunión con los abogados, Kutaev tuvo que comunicarse con ellos escribiendo a mano las respuestas a sus preguntas, ya que estaban siendo vigilados. Al responder a la pregunta “¿Dónde fuiste llevado el día de tu arresto?”, Kutaev escribió “Sospecho que me llevaron a la Administración del Presidente en Grozny”. Los agentes de Kadírov llevaban uniformes negros. Estaban fuertemente armados.

La siguiente pregunta fue “¿Se te aplicó violencia justo después de ser detenido?” Kutaev escribió “Fui golpeado por Magomed Daudov (actual Jefe de gobierno), Héroe de la Federación Rusa) y Apti Alautdinov, el viceprimer ministro del Interior. No sé quién de ellos me aplicó la descarga eléctrica… Perdía la consciencia con frecuencia”. Kutaev señaló que le habían pegado dos altos funcionarios chechenos antes de la investigación. Fueron ellos los que le extrajeron la confesión de “posesión ilegal de drogas”. Kutaev dice que el investigador le trató bien, pero que antes de conocerle, ya le habían metido el miedo y el horror en el cuerpo.

El 24 de febrero, los miembros del Committee’s Mobile Team pudieron encontrarse con Kutaev de nuevo. Para entonces se habían llevado a Kutaev a las oficinas centrales de la policía de Urus-Martan, una ciudad a unos 23 km de Grozny.

Oficialmente, Ruslan Kutaev no está acusado por el crimen de “dar una conferencia sobre historia”. Oficialmente se le acusa de “posesión ilegal de tres gramos de heroína”. La sustancia ni siquiera fue confiscada durante el arresto de Kutaev. No hay ningún informe sobre su búsqueda o el registro de la casa en la que fue encontrado. Además, los altos funcionarios inventaron inmediatamente esa justificación para el arresto de una persona que ni siquiera había fumado o bebido alcohol en su vida.

Respondiendo a la pregunta del abogado, “Según la causa penal, un paquete de 3 gramos de una droga se encontró en tu posesión. ¿De dónde la sacaste?” Kutaev señaló “Ni llevé ningún paquete con drogas ni se me confiscó ninguno… Fui obligado a firmar la confesión que me forzaron a hacer. No pude resistir la tortura”.

Ya el 24 de febrero, Kutaev garabateó una nota durante una entrevista con un abogado del Comité contra la Tortura en la prisión de Urus-Marten. Declaró: “Me torturan cada minuto cuando estoy solo. Lo hacen el director de la policía de Urus-Martan y el jefe de la policía criminal. Temo por mi vida. También están amenazando a mis parientes. Sálvenme, por favor”. El abogado garabateó otra nota: ¿Estás preparado para presentar una denuncia de tu parte frente al Comité de Investigación?”. Ruslan respondió: “Le estoy pidiendo que tome en consideración estas notas como mi informe oficial personal”

Ruslán Kutaev lleva arrestado más de 20 días a fecha de hoy. A pesar de lo absurdo de los cargos, a pesar de la razón real para su acusación por parte de Ramzan Kadírov, hay pocas esperanzas de que los cargos contra él sean retirados. Igor Kaliapin me dijo en su mensaje: “No podremos evitar la prisión para Ruslán. Se enfrenta a una pena de 3 a 5 años de prisión a pesar del hecho de que no cometió ningún crimen. Lo que tenemos que hacer ahora es centrarnos en salvar su vida”.

Comparto la opinión de Igor Kaliapin de que Ruslán Kutaev está condenado a ser declarado culpable de un crimen que nunca cometió como venganza por la conferencia sobre historia en la que había participado.

Hay un testigo específico para confirmar los más graves recelos y el carácter político de la acusación contra Kutaev. El propio Ramzan Kadírov en persona.

El 25 de febrero, el día después de que Kaliapin consiguiera obtener las confesiones escritas de tortura de Ruslán Kutaev, la televisión chechena emitió un programa en el que se debatía sobre las “destructivas” actividades de Kaliapin en Chechenia.

En este programa, aparecía Ramzan Kadírov reunido con miembros de su propio Consejo de Derechos Humanos. Declaró (según la transcripción del programa traducida en el marco de la investigación pública del Comité Contra la Tortura) que “hay un Kaliapin que está de moda que está protegiendo a bandidos… Ahora, cuando se arresta a Kutaev, todo el país lo descubre e incluso responde… Te contaré toda la historia… Kutaev fue oficialmente detenido y acusado. Empezaron a denunciar que había sido torturado. Nosotros dejamos que este Kaliapin se encontrara con Kutaev en presencia de nuestros defensores de los derechos humanos. Lo llevamos a donde está Kutaev ahora, le dejamos sentarse frente a él. Le trajimos a Kutaev, le preguntamos si había existido alguna violencia contra él. Él dijo que no había habido violencia. Se le preguntó si había habido alguna irregularidad en el modo en el que había sido tratado. Y él dijo “No”. Pero después se las arreglaron para escribir artículos reivindicando lo contrario”.

Luego Kadírov declaró “¿Qué hizo Kutaev? Organizó una conferencia dedicada a la fecha del 23 de febrero. Esa es la razón por la que fue arrestado. Había otras personas allí, incluyendo historiadores. Le pedí a Magomed (Daudov) que los llamase y los invitara a reunirse conmigo… Eso fue lo que Magomed hizo… Vinieron. Les pregunté si sabían que en Chechenia tenemos otra fecha en la que conmemorar a las víctimas del pasado, que es el 10 de mayo… No destruí ese monumento conmemorativo. Al contrario, lo he hecho mejorar. Yo hice que lo limpiaran e incluso que trajeran más piedras de lápidas de distintas partes de Chechenia. Lo hemos colocado en un nuevo lugar, como un recordatorio a la Chechenia insurgente que hoy ya no existe. Quería mostrar que esas fueron piedras de la historia pasada y que nosotros ahora tenemos piedras de una nueva historia… Los chechenos fueron culpables en esa vieja historia que tenía bandidos, terroristas y otra mala gente”.

Ramzan Kadírov ordenó deshacerse de Ruslan Kutaev porque éste no quiso aceptar esta “nueva” historia de Kadírov como sustituta de la historia de sus parientes que también fueron deportados en 1944 o fueron víctimas de la masacre en Samashki en 1999. Kadírov se lo ha tomado como una ofensa personal. Él verdadera y genuinamente se considera a sí mismo “el más bondadoso padre de su pueblo”: “¿Decidme quién ama a los chechenos en esta república? Estoy seguro de que no hay nadie que ame a mi pueblo más de lo que yo lo hago. Mi corazón se romperá si me dicen que esto no es así… Nuestro objetivo no es castigar a la gente, sino salvarla y razonar con ellos… Tenemos mucha gente en nuestras prisiones. Están allí para ayudarlos a entender sus delitos y mejorar”.

Igor Kaliapin me envió el archivo completo con los documentos, incluyendo las notas escaneadas que él y Kutaev se pasaron el 24 de febrero. Tras estudiar con cuidado todos los documentos, no pude más que preguntarle a Igor: “¿No entiendes que eres el próximo aspirante a ser objetivo de Kadírov?”. Kadírov está demasiado ofuscado por sus intentos de restablecer los nuevos valores históricos. Ve a Kaliapin como su enemigo personal declarando “Ese tal Kaliapin ha vendido sus opiniones, a su gente y la soberanía del estado para beneficio de Occidente… Lo han vendido todo y yo los veo como traidores”. La anterior persona a la que Kadírov agredió verbalmente con el mismo nivel de odio fue Natalia Estemírova.

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