Adrían Tarín :::: La articulación y depósito de los sentimientos nacionales en los símbolos han sido una constante histórica. Hobsbawn, al describir la “invención de la tradición”, explica cómo los poderes nacionales han construido convenientemente himnos o banderas con el objetivo de aglutinar a las masas en torno a sus postulados nacionalistas. Tal es el caso, igualmente, del papel moneda, cuya estética atiende no sólo a criterios de seguridad -marca de agua, tinta especial, etcétera- sino también propagandísticos. El diseño de los billetes propaga una identidad necesaria para que nativos y extranjeros distingan su origen frente a otros, pero también para “imaginar la comunidad” en los términos en los que lo entendía Anderson.

En este sentido, Chechenia no fue una excepción, y aunque finalmente no pudo ponerse en funcionamiento, desde el Banco Nacional se emitieron billetes -nunca monedas- propios, denominados Naxar. La producción y circulación del Naxar fue interrumpida al estallar la primera guerra (1), y parte de los billetes que se conservan se encuentran en Alemania, donde se cuenta que fueron impresos.

Observando los billetes podemos encontrar elementos alegóricos de la historia del Cáucaso Norte. Tanto en el anverso como en el reverso de los billetes de 5 y 100 Naxar se retratan los anónimos guerreros de las montañas que combatieron contra el zar durante los siglos XVIII y XIX, y que inspiraron a los escritores clásicos rusos, como Lérmontov y Tólstoi. Heroicos e imponentes sobre sus caballos, los guerreros muestran en todo su esplendor esa idea de fiereza, valentía y salvaje exotismo que acompañó en el imaginario colectivo a la resistencia chechena contra la invasión Rusa.

Por otro lado, elementos de la arquitectura y la geografía urbana de la República se incluyen en los dibujos de los Naxar chechenos. De esta manera, los dorsos de los billetes de 1 y 10 Naxar muestran la industria petrolera de la zona, en la cual se habían depositado grandes esperanzas como motor de la economía local, así como en el de 50 Naxar aparece el palacio presidencial checheno, en Grozny, y que quedó reducido a escombros durante la segunda guerra.

Otro de los motivos recurrentes en el papel moneda checheno fueron figuras históricas de la resistencia, como el jeque sufí Mansur Ushurma, quien unificó a los grupos dispersos de opositores y que, aunque salió victorioso de batallas trascendentales, finalmente fue derrotado por las tropas del zar. En este sentido, el también mitificado Imán Shamil, cuya guerra de guerrillas puso en jaque al ejército ruso durante 20 años, forma parte de la simbología nacional numismática. El billete de 500 Naxar retrata al desafiante “León de Daguestán” en el anverso, mientras que el dorso muestra una torre militar característica de los pueblos Vainakh. De origen medieval, estas fortificaciones tuvieron originalmente funciones de vigía, y sus ruinas pueden encontrarse en buen estado de conservación por las repúblicas del Cáucaso Norte. La imagen de Shamil junto a la arquitectura medieval militar, ambos símbolos con fuerte relación con lo bélico, es una muestra más de la comentada imagen de pueblo indómito que planea sobre los chechenos.

Dadas las políticas de culto a la personalidad que el gobierno de la República de Chechenia Ichkeria llevó a cabo alrededor de la figura de Dzhojar Dudáyev sorprende no encontrar su efigie, al igual que la de Shamil, en alguno de los billetes, algo común en otros jefes de Estado incluso en tiempos actuales. Junto al palacio gubernamental y a las prospecciones petrolíferas, el único símbolo contemporáneo incluido en los billetes, lo cual demuestra el importante peso que la historia tiene en la construcción nacional chechena, es el escudo nacional de la República en el papel de 1 Naxar, representado por un lobo tumbado bajo la luz de la luna.

Observar con detenimiento el diseño del papel moneda emitido, en sus diferentes épocas, por los Estados, puede ayudarnos a cartografiar los elementos sobre los que se sostienen los materiales simbólicos nacionales en el imaginario social.

———-NOTA:

(1) Como puede comprobarse en el billete de 1 Naxar, los billetes fueron fechados en 1995. No obstante, algunas versiones cuentan que realmente fueron impresos en 1994, antes de que comenzara la guerra, con la intención de ser puestos en circulación al año siguiente. Como se ha explicado, la intervención rusa abortó el curso de la moneda.

Anuncios