International Crisis Group :::: En el Cáucaso Norte las relaciones de poder se basan en interacciones complejas entre diversos centros de poder formados por un intrincado mosaico de actores y agentes formales e informales. En algunas repúblicas existen formas de jerarquía de clanes en que los hombres fuertes locales crean regímenes que controlan redes clientelares que penetran el gobierno y la justicia. En algunos casos, la convergencia de los intereses políticos y empresariales locales se ha extendido a miembros de la insurgencia, que supuestamente son contratados para intimidar o hacer daño a sus adversarios.

Sin embargo, y a pesar de algunas características comunes, los regímenes de cada república que conforma el Cáucaso Norte difieren significativamente en su grado de liberalismo, en el sistema de relaciones de poder y en las interacciones con los grandes centros financieros y con el Kremlin. La cuestión étnica, especialmente en Daguestán , Kabardino -Balkaria y Karachaevo – Cherkesia, sólo es un factor más entre los muchos que determinan la composición de la élite gobernante.

Daguestán

Daguestán es la más compleja de las repúblicas del Cáucaso del Norte debido a su diversidad y a los centros de poder enfrentados entre sí que, durante mucho tiempo, han ejercido un control asfixiante sobre el gobierno local y de la república. El mayor grupo, el ávaro, comprende sólo el 29 por ciento de la población. Otros grupos importantes en el ámbito político o social son los darguines (17 por ciento), kumyks (15 por ciento) y lezguines (13 por ciento), respectivamente.

El nombramiento de un nuevo presidente de la república, que anunció una gran campaña contra la corrupción de los clanes en enero de 2013, es una oportunidad para el cambio, pero sólo un esfuerzo global destruirá un sistema tan arraigado. Los clanes implican lazos étnicos y familiares, pero también son redes unidas por intereses empresariales y políticos, intercambio de favores y protección. Sus principales actores mantienen relaciones intrincadas entre sí y con otras partes interesadas, en base, de nuevo, al parentesco, la etnia, los lazos religiosos y los territoriales.

La influencia política y económica se extiende mucho más allá de las fronteras de Daguestán e incluye a algunos de los empresarios más ricos de Rusia. Los “jugadores” más potentes y competidores entre sí han sido el senador multimillonario Suleiman Kerimov (lezguín étnico), propietario del grupo TLC, y los hermanos Magomedov (Magomed y Ziyaudin, ávaros), propietarios de la empresa financiera Summa Capital.

Kerimov fue partidario del ex presidente de Daguestán Magomedsalam Magomedov
(2010-2013) y, aunque apoya al movimiento nacional lezgin, también tiene aliados influyentes en otros grupos étnicos y se ha asegurado una amplia legitimidad popular invirtiendo grandes sumas en el equipo de fútbol local, financiando la Hajj y varios programas sociales.

En enero de 2013, el presidente Magomedov renunció inesperadamente, posiblemente debido a la competencia entre clanes, y fue reemplazado por el político daguestaní afincado en Moscú Ramazan Abdulatipov (de étnia ávara). Algunos expertos afirman que los hermanos Magomedov (que no están relacionados con el presidente Magomedov) jugaron un papel importante en este cambio, y el Kremlin trató de reducir, con este cambio, la influencia de Kerímov.

Es evidente que el presidente fue destituido debido a la rivalidad entre clanes y no por motivos relacionados con un incorrecto desempeño de su cargo. De hecho, durante su mandato, el número de víctimas provocadas por el conflicto armado que afecta la región disminuyó un 15%. Magomedov consiguió los resultados electorales deseados por el Kremlin y permitió algunas manifestaciones de protesta, a pesar del enorme potencial de la sociedad. También atrajo nuevas inversiones y Daguestán fue incluido en el macro proyectos de desarrollo económico patrocinados por el Estado. Pero el hecho de que buscara implementar una estrategia de contrainsurgencia más matizada, mezclando medidas de mano dura con un mayor diálogo, de que abogara por una política religiosa más abierta y mecanismos para el retorno y la rehabilitación de exinsurgentes, puede que no haya gustado a Moscú en vísperas de los Juegos Olímpicos de Sochi.

Abdulatipov, el nuevo presidente en funciones, tomó inmediatamente medidas para desmantelar redes de poder corruptas, echando a numerosos funcionarios. En junio, el 64 por ciento del personal del gobierno era nuevo. Abdulatipov insistió en la revisión del presupuesto para limitar la dependencia de los fondos federales, y puso en marcha una campaña para que el gobierno local fuera más eficiente, reduciendo personal.

El 22 de julio disolvió al Gobierno, alegando que “su trabajo … es ineficiente. Las órdenes que les dio el jefe de la república no se han ejecutado”.

El movimiento más impresionante contra los hombres fuertes de Daguestán se produjo el 1 de junio, cuando Said Amírov, alcalde desde 1998 de la capital de la república, Majachkalá, fue detenido por su presunta participación en el asesinato de Arsen Gadzhibekov, un investigador, acusaciones que él niega.

El sobrino de Amírov, el teniente de alcalde de Kaspiysk y diez presuntos cómplices también fueron detenidos. El líder de la insurgencia de Majachkalá, Sirazhudin Guchuchaliyev, fue capturado poco antes de las detenciones y, supuestamente, este proporcionó pruebas de los vínculos del alcalde con la misma. Sin embargo,
el abogado del líder insurgente insistió en que ni siquiera bajo tortura facilitó pruebas
contra Amírov.

Amírov fue probablemente el hombre fuerte más influyente de Daguestán. Gobernó Majachkalá como si de su feudo se tratara, con un ejército privado y con gente de confianza en puestos clave dentro de la policía, del poder judicial y de la administración. Se convirtió en una ciudad de casi un millón de habitantes y ganó espectaculares recursos económicos debido al auge de la construcción; también llegaron ingentes fondos federales para tareas de reconstrucción, de infraestructura, transporte, vivienda, tribunales y servicios administrativos. Pero incluso una breve visita a la ciudad revelaba problemas acuciantes como la suciedad en las calles, edificios en ruinas, servicios públicos inadecuados, una construcción desordenada, falta de planificación y transporte público mal organizado. Circularon durante años rumores sobre sus apetitos ilimitados, sus negocios, sobre los asesinatos por encargo de opositores y sobre los vínculos que mantenía con la insurgencia.

Al parecer hubo quince atentados contra su vida, uno dejándolo en silla de ruedas, pero tenía un fuerte apoyo entre los poderosos de Moscú y parecía políticamente intocable. Lideró la rama de Rusia Unida en la ciudad, tenía ambiciones de presidir la república y pésimas relaciones con todos los que habían sido presidentes en Daguestán.

Era evidente que se estuvieron haciendo esfuerzos para debilitar a Amírov durante meses. En marzo y abril, el FSB llevó a cabo una operación contra el grupo insurgente de la ciudad de Gimry cuyo líder, Ibrahim Gadzhidadaev, todo el mundo sabía que era cercano a la alcaldía. Poco después, el director de una empresa que tenía vínculos con la alcaldía fue arrestado en Moscú por lavado de dinero.

El 20 de mayo se produjo un doble atentado en la oficina de los alguaciles de la ciudad, que dirigía el hijo de Amírov, Dalgat. Aunque fue cometido por una terrorista suicida, los servicios de seguridad, varios expertos e incluso las autoridades vincularon el atentado al enfrentamiento entre clanes.

Abdulatipov (el presidente en funciones) dijo:”Los actos terroristas en Majachkalá son el resultado, entre otras cosas, de la corrupción de las autoridades locales, que se ha ido acumulado durante años… [pero] nadie será capaz de interrumpir nuestro trabajo o de intimidarnos”.

Las consecuencias de la detención de Amírov sin duda serán graves. Los residentes de la ciudad han reaccionado positivamente y Abdulatipov se beneficiará de ello. Pero puede causar inestabilidad, por el cambio de juego en los jugadores y las reglas. Por ello, el gobierno de Rusia debe seguir persiguiendo las actividades delictivas de los clanes.

Si no se reforma totalmente el sistema, todo podría terminar en una redistribución de los activos y la influencia de Amírov, sin un cambio real en el Gobierno. Otros grupos étnicos temen que esto pueda fortalecer los clanes ávaros ahora que Amírov y los clanes darguin de los Magomedov han reducido su poder. Todos los clanes étnicos deben estar circunscritos con mayor eficacia, para mantener la tensión hacia abajo, y el equilibrio étnico debe preservarse. En ese sentido, es positivo que un darguin étnico haya sido nombrado alcalde interino.

La vibrante sociedad civil daguestaní y los líderes comunitarios de Daguestán deberían ser llamados para discutir cómo mejorar radicalmente la gobernanza.

Los servicios de seguridad, apoyados políticamente por Abdulatipov, han lanzado una campaña contrainsurgente basada únicamente en la mano dura, poniendo fin a las políticas de su predecesor más inclusivas, que abordaban un enfoque centrado en el diálogo.

La comisión para la rehabilitación de los combatientes que empezaba a ganarse la confianza de los que deseaban rendirse fue reemplazado por una comisión con un mandato más amplio y un procedimiento poco claro. Iniciativas cívicas salafistas tales como madrasas, guarderías y clubes deportivos, han sido clausurados. Se ha reanudado la intimidación contra líderes religiosos pacíficos salafistas, y varios han tenido que huir de la república. En algunos pueblos se produjeron detenciones masivas y represiones contra los familiares de los insurgentes.

Sólo en mayo 129 personas han sido víctimas del conflicto armado en Daguestán, muchas comparadas con las 35 en abril y las 41 de marzo.

Para evitar que la situación acabe deteriorándose aún más, Abdulatipov debería refrenar la mano dura, utilizar el diálogo con los salafís pacíficos, acabar la persecución de los musulmanes fundamentalistas y los parientes de los insurgentes, y reforzar los esfuerzos para apoyar su integración económica y social.

Este artículo es un fragmento del informe publicado por International Crisis Group.

Anuncios