Mairbek Vatchagaev (Jamestown Foundation) :::: Noticias sorprendentes nos llegan desde Moscú. Ruslán Aushev planea retar al actual presidente de Ingushetia, Yunus-Bek Yevkurov, y presentarse al puesto de líder de la república. Aushev, quien hizo su inesperado anuncio en el canal ruso de televisión Dozhd Tv el 16 de abril de 2013, dijo que su decisión se basaba en el hecho de que se recogieron en Ingushetia más de 50.000 firmas a favor de su candidatura de entre los 192.000 votantes posibles. Para una república tan pequeña esta cifra supone, de hecho, un gran número de apoyos. El total de la población contabilizada hasta enero se estimaba en 442.000 habitantes en Ingushetia. Aushev sugirió que si Ingushetia optaba por elecciones directas en lugar de por nombramiento del parlamento local, presentaría su candidatura a las elecciones.

Ruslán Aushev fue el primer presidente elegido de Ingushetia, en diciembre de 1992, y reelegido posteriormente varias veces. Sin embargo, a finales de 2001, fue obligado a dimitir bajo la presión ejercida por Vladímir Putin. Al parecer, el presidente ruso no estaba contento con la insistencia de Aushev de encontrar una solución al conflicto checheno a través de las negociaciones con el presidente checheno Aslán Masjádov. De hecho, Aushev no ocultaba su simpatía por el líder rebelde checheno.

El actual líder de Ingushetia, Yunus-Bek Yevkurov, afirmó que las elecciones directas en Ingushetia son posibles, aunque añadió matices: “No tenemos miedo a las elecciones directas a presidente de la república, pero estamos considerando la segunda opción del nombramiento a través del parlamento. Confiamos en el parlamento republicano en cuanto a esta cuestión. Ambas formas de elección del dirigente de la república son democráticas”. Así que todo dependerá del parlamento, que está nombrado a dedo de entre los seguidores de Yevkurov, y tomará, sin ninguna duda, la decisión que Yevkurov quiera que sus miembros tomen.

Yevkurov y Aushev no son los únicos candidatos viables para liderar la república. Los que apoyan al otro ex presidente de Ingushetia, Murad Zyazikov, dicen que les gustaría verlo como el próximo dirigente de la república. El segundo presidente de Ingushetia, Zyazikov, reemplazó a Aushev y dependía totalmente de Moscú. Teniente General del FSB, la marcha de Zyazikov del cargo fue también prematura. El presidente ruso Dmitri Medvédev lo despidió antes de que acabara su legislatura y eligió a Yevkurov para sustituirlo. Las actividades de la insurgencia en la república alcanzaron su punto más álgido durante el mandato de Zyazikov. La oposición en Ingushetia lo acusó de pagar a los rebeldes hasta un millón de rublos al mes para intentar impedir que estos cometieran atentados en la república. El despido de Zyazikov estuvo causado, principalmente, por el asesinato a manos de la policía de la conocida figura de la oposición Magomed Yevloev.

Un grupo en una red social en internet ha anunciado que Zyazikov se está preparando para presentarse en las elecciones directas a la república. El mismo grupo ha llevado a cabo una encuesta en la que el 53% de los encuestados dijeron que apoyarían a Aushev y sólo el 16% a su candidato, Zyazikov. Sólo el 6% de los encuestados daría su voto al actual líder de Ingushetia, Yevkurov. Al contrario que Aushev, Zyazikov no ha anunciado sus planes para presentarse a la presidencia. No obstante, Ramzán Kadírov invitó a Zyazikov a Grozny, aparentemente para molestar a Yevkurov.

Prácticamente todas las encuestan indican que la mayoría de la gente de Ingushetia votaría por Aushev. Pero hay tres obstáculos en su camino a la presidencia de la república. En primer lugar, el hecho de que Putin obligara a Aushev a dimitir reduce al mínimo las posibilidades de Aushev. En segundo lugar, la organización de oposición Mekhk Khel también se opone con firmeza a Aushev porque lo consideran un pro-checheno. Y, el principal impedimento es que Yevkurov no parece tener ninguna intención de permitir unas elecciones directas en la república. Lo más probable es que el parlamento nombre al líder de la república de entre una lista de candidatos seleccionados por la administración del Kremlin.

Todo esto hará del proceso una intriga electoral interesante, excepto por el hecho de que todo lo que tiene que ver con quién se presentará a las elecciones y a quiénes se les permitirá desafiar al candidato del Kremlin se está decidiendo desde Moscú. Será el Kremlin el que elegirá al ganador de las elecciones en Ingushetia -que se celebrarán el día 7 de septiembre- , más que la sociedad ingusetia o la élite empresarial de la república, que ansiosamente intentará adivinar quién será el candidato del Kremlin. Si Auzhev es candidato, significará que Putin personalmente ha aprobado este movimiento. Nadie excepto Vladímir Putin se atrevería a aprobar la candidatura de Aushev sabiendo las tensas relaciones de estos dos hombres al comienzo de la segunda guerra de Chechenia.
A pesar de la predictibilidad de los resultados electorales y el control de Moscú sobre ellos, será posible evaluar la popularidad de varias figuras posibles en Ingushetia. Y así, cualquiera que sea el resultado de las elecciones en la república, éstas proporcionarán mucho material para el análisis y la evaluación de las políticas de Moscú hacia la región, y cómo esta política es percibida en Ingushetia.

Este artículo se publicó oringalmente en inglés en Jamestown Foundation.
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