Oksana Chélysheva (Asociación para la amistad ruso-chechena) :::: Nuestro libro Tribunal Internacional para Chechenia: perspectivas para llevar ante la Justicia a individuos sospechosos de crímenes de guerra y de crímenes contra la humanidad durante el conflicto armado en la República chechena está siendo juzgado. Las autoridades rusas se están esforzando por prohibirlo.

Todo comenzó en la oficina del fiscal de Nizhny Nóvogorod. Esta es la ciudad en la que en 2006 se inició la investigación sobre la posible aplicación de los principios de jurisdicción universal a los crímenes perpretados durante el conflicto armado en Chechenia.  La idea de escribir el libro fue de Stanislav Dmitrievsky, presidente de la Sociedad para la Amistad Ruso-Chechena. Stas propuso analizar las atrocidades cometidas durante el conflicto checheno desde el derecho penal internacional para así poder desarrollar una nueva estrategia para combatir la impunidad de los criminales.

En 2006, el Tribunal Supremo de Rusia dictaminó que la Sociedad para la Amistad Ruso-Chechena debía ser clausurada por considerarse una organización extremista. A pesar de todo, ese mismo año comenzamos a trabajar en este libro, que terminamos en 2009 y que fue publicado en Finlandia por la editorial Sputnik, dirigida por el famoso director de cine Aki Kaurismaki.

Las conclusiones de esta investigación se anunciaron en una conferencia de prensa en Moscú el 15 de julio a través de varias organizaciones de derechos humanos. En mitad de la conferencia de prensa llegaron noticias sobre el secuestro en Chechenia de Natalia Estemírova, una periodista y defensora de los derechos humanos chechena que había constribuido significativamente a la base de datos utilizada en este libro. Unas hora después se confirmaba su muerte. Natalia había sido secuestrada en Grozny, la llevaron  fuera de Chechenia y le dispararon, arrojando su cuerpo en el arcén de una carretera en Ingushetia.

El segundo volumen del análisis legal de los crímenes cometidos por ambas partes durante el conflicto militar en Chechenia se basa en los descubrimientos y hechos establecidos por varias organizaciones de derechos humanos y periodistas. Algunos de los que cubrieron el conflicto armado en Chechenia, investigando en busca de la verdad, perdieron sus vidas, incluidos algunos voluntarios de la Agencia de Información Ruso-Chechena que operó allí entre 2000 y 2007.

Muchos de los hechos a los que hace referencia el libro ya están establecidas en la normativa dictada por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Por ahora, el Tribunal de Estrasburgo ha confirmado la responsabilidad de la Federación Rusa en más de 200 casos chechenos, muchos de los cuales tienen más de un demandante. Casi todos los casos presentados en Estrasburgo tienen que ver con violaciones de los derechos humanos más básicos: el derecho a la vida, a no ser torturado y a tener garantías de un juicio justo.

En la actualidad, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos pone constantemente de manifiesto la responsabilidad del Estado ruso en los crímenes cometidos. Y por ello, la Federación Rusa debe pagar multas a las víctimas, en compensación por los dados infligidos.

Por otro lado, también establece que deberían introducirse mejoras en el funcionamiento del aparato judicial y legislativo de la Federación Rusa, a fin de eliminar (o reducir) las causas de las violaciones. Éstas incluirían cambios en la legislación, en las políticas del gobierno o en las prácticas de los tribunales domésticos, adoptando nuevas políticas, formación complementaria o realizando esfuerzos para elevar la sensibilización sobre estos temas. Las autoridades rusas incluso rechazan dar los pasos preliminares en la puesta en marcha de las recomendaciones generales propuestas por el Tribunal.

Otro punto crucial de la investigación de nuestro libro Tribunal Internacional para Chechenia consistía en reconsiderar los hechos establecidos desde una dimensión diferente. Todos los informes sobre derechos humanos centran su atención en las víctimas, proporcionan extensas listas con sus nombres, detalles sobre sus fechas de nacimiento y ocupaciones. Los informes sobre derechos humanos casi nunca hacen nada por establecer la identidad del autor del delito. Por esto, al estar seguros de su impunidad, muchos de estos criminales a menudo se sienten con la libertad de contar, sin tapujos, su papel en la dirección de determinadas operaciones militares. Estas confidencias aparecen en innumerables publicaciones del periódico Estrella Roja, el medio de comunicación del ejército ruso, con memorias, entrevistas, etc. Era necesario rebuscar en pilas de periódicos y en publicaciones de Internet en busca de los nombres y los puestos que ocupaban los supuestos criminales.

Teniendo en cuenta la gran envergadura de la tarea, fue necesario localizar, leer, copiar y guardar miles de publicaciones que se utilizaron para el análisis acometido. Hubiese sido imposible hacerlo si nosotros, el trío de autores con Dmitrievsky a la cabeza, no hubiésemos recibido la ayuda de docenas de personas, miembros del equipo técnico de investigación. Tardamos cerca de tres años en llevar a cabo la investigación.

La abogada rusa de derechos humanos internacionalmente reconocida, Karinna Moskalenko, dijo acerca del libro en una crítica de 2009 que “representa una investigación única y fundamental en la intersección entre historia contemporánea, la ley internacional de derechos humanos, el Derecho Internacional Humanitario y el Derecho Penal Internacional”. Por su parte, Hugh Williamson, de Human Rights Watchs, dijo que está basado “en un meticuloso trabajo de investigación y es una importante fuente de información sobre el conflicto checheno”.

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