Boletín “Caucasus News”, nº 31 (febrero 2013) :::: En el Tribunal Municipal de Dzerjinsk, en la provincia de Nizhni Nóvgorod, están intentando que se considere extremista el libro Tribunal Internacional para Chechenia. La Lliga dels Drets dels Pobles junto con la Fundació Solidaritat UB publicó, hace dos años, un resumen de esta obra que describe minuciosamente los crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad cometidos durante la segunda guerra ruso-chechena. También señala los culpables de haber cometido estos crímenes, desde el soldado que dispara al civil hasta el general que ordena una masacre.

Conocemos personalmente a los tres autores del libro, personas que arriesgan sus vidas para denunciar las graves vulneraciones contra la población civil que, desde 1994, se han cometido y aún se están cometiendo en Chechenia y en el Cáucaso Norte.

Uno de ellos, Stas, vive en Rusia. Su vida en Nizhni Nóvgorod está plagada de amenazas. A lo largo de 2012 la oficina de la asociación que dirige, “Asociación para la amistad rusochechena” ha sido atacada en 6 ocasiones (han roto cristales, lanzado bombas molotov en el patio, han irrumpido para robar computadoras y salpicar las paredes con tinta roja…)

También, en diversas ocasiones, hombres enmascarados han irrumpido en su casa, donde vive con su esposa e hijos. Éstos lanzaron piedras en las ventanas de su apartamento, le obstruyen la cerradura de la puerta de casa con cemento, también colgaron carteles con un fotomontaje de él desnudo con insultos. Y Stas ha recibido múltiples amenazas de muerte desde hace años. Tantas, que ha perdido la cuenta.

Oksana se ha visto obligada a huir de Rusia, por el mismo motivo. Las amenazas reiteradas hicieron que se exiliara en Finlandia, donde vive desde hace 5 años, dejando atrás a su hija y su madre, que continúan viviendo en Nizhni Novgorod, y también han sido el blanco de amenazas.

Finalmente Usam, que vive ahora en Noruega, es originario de Samashki, un pueblo que vivió una de las peores masacres de civiles durante la primera guerra ruso-chechena. Durante todos los años que duró el conflicto armado, Usam trabajó en la ONG “Memorial”, documentando las atrocidades contra civiles que, tanto el ejército ruso como los insurgentes chechenos, llevaban a cabo.

Los tres son los autores de esta obra que ahora la Fiscalía de la Federación Rusa pretende desacreditar. Una obra titánica, de más de 1.500 páginas, que a partir de una exhaustiva investigación llevada a cabo durante más de tres años, describe crímenes que podrían juzgarse en un Tribunal Internacional.

Esta obra pone sobre la mesa crímenes que no prescriben, y señala gente que está muy arriba de la cadena del ejército, y también del Kremlin, como responsables de crímenes de guerra y de lesa humanidad. Y eso asusta, y por ello se quiere desacreditar la investigación. Porque la historia, tal y como ocurrió, puede clamar algún día justicia, y la impunidad no siempre estará al alcance de todos los que hoy en día son poderosos.

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