Ana Sánchez Resalt :::: Leyendo las informaciones que se han publicado en varios medios rusos durante el pasado mes de octubre no he podido evitar acordarme de aquella canción de “Polansky y El ardor”, grupo de punk de principios de los 80, en la que se preguntaban qué hacer ante un ataque preventivo de la URSS. El detonante de este recuerdo surgió cuando el pasado 9 de octubre aparecía en varias agencias de noticias y medios de comunicación una noticia acerca de un supuesto ataque aéreo de las Fuerzas Armadas rusas sobre una zona indeterminada a las afueras de la capital de Daguestán, Majachkalá[1].

Ya hemos hablado en otras ocasiones del aumento de los atentados en el Cáucaso Norte, sobre todo en Daguestán, durante los últimos meses. También hemos mencionado que ni el gobierno central ni las autoridades locales u otros organismos competentes parecían tener una intención real de atajar este problema, que parecen querer vincular únicamente con el terrorismo, sin detenerse para estudiar y profundizar en otras posibles causas “de base” tales como las condiciones sociales, étnicas, económicas, sociohistóricas, etc. de los habitantes de esos lugares. Al parecer, la fuerza sigue siendo la principal herramienta para combatir la inestabilidad en el Cáucaso, cuales quieran pudieran ser sus causas.

Explosiones en Majachkalá: ¿participan las fuerzas armadas rusas en las operaciones antiterroristas?

El incidente que ocurrió a las afueras de Majachkalá el pasado 8 de octubre marcaba el inicio de una más de las operaciones contraterroristas auspiciadas por el gobierno ruso (en contubernio necesario con los gobiernos locales) con el objetivo de poner fin a la insurgencia armada y acabar con los “bandidos” en el Cáucaso Norte, como si así se fueran a borrar de un plumazo todos los demás problemas.

Varias potentes explosiones alarmaron y asustaron a los habitantes de Majachkalá en la mañana del 8 de octubre de 2012. Muchos de ellos pensaron que se trataba de un atentado terrorista, por lo que el Ministro del Interior de la república se apresuró a desmentir esta información y a explicar que las detonaciones eran el resultado de una operación especial contra guerrilleros en Daguestán (http://palm.newsru.com/russia/09oct2012/nak.html).  Desde los cuerpos de seguridad del estado se informó a la agencia de noticias rusa Interfax de que se había llevado a cabo, en el contexto de una operación para la neutralización de grupos de boeviki, un ataque aéreo en zonas boscosas y montañosas a las afueras de Majachkalá donde, según los datos con los que contaban, se podrían ocultar guerrilleros armados.

En los últimos meses, el recrudecimiento de las tensiones en el Cáucaso Norte había llevado a los expertos a hablar de una posible nueva campaña en la región en la que pudieran participar las Fuerzas Armadas rusas (http://palm.newsru.com/russia/05sep2012/kavkazarmy.html, http://www.ng.ru/nvo/2012-09-05/1_kavkaz.html ).  El Comité Nacional Antiterrorista (NAK en sus siglas en ruso) y el cuartel operativo federal se reunieron un día antes del incidente en Daguestán, lo que dio lugar a un aumento de las sospechas sobre la posibilidad de una vuelta de las tropas del Ministerio de Defensa al Cáucaso Norte (http://ug.ria.ru/army/20121008/82320033.html, http://www.echo.msk.ru/news/938659-echo.html).

Una fuente del grupo del cuartel operativo contó a Interfax que en esa reunión el NAK había decidido que las Fuerzas Armadas rusas se involucrarían en la realización de operaciones contraterroristas desde el mes de octubre (http://www.echo.msk.ru/news/938659-echo.html). Además, también contó que las primeras operaciones se habían cobrado ya cuatro víctimas entre los militares. Desde el Главкомате de las tropas del interior del MVD, por su parte, aseguraron que no se habían producido conversaciones sobre el remplazo de los grupos operativos del Ministerio del Interior por funcionarios del Ministerio de Defensa. El ejército ruso sólo entraría a formar parte de operaciones antiterroristas en el caso de que la situación se recrudeciera.

Asimismo, desde el NAK también desmintieron la información sobre la entrada en territorio norcaucásico de subdivisiones del Ministerio de Defensa. Aleksandr Torshin, miembro del Comité, aseguraba que “la situación en el Norte del Cáucaso está controlada [por el MVD y el FSB, se entiende], y a los cabecillas de los grupos de bandidos se los elimina hoy días antes de que puede planear cualquier cosa”. A pesar de estas tranquilizadoras declaraciones, el 14 de octubre, Aleksandr Jloponin, vice primer ministro y enviado plenipotenciario del presidente en el distrito federal del Cáucaso Norte, confirmaba en una entrevista en el canal de televisión Rossiya 1 que el ejército ruso no estaba participando en las operaciones que se llevarían a cabo en el Cáucaso Norte contra la insurgencia. También desmintió la información que apuntaba a una posible activación de las formaciones ilegales en la región: “Puedo declarar, responsablemente, que las fuerzas armadas no participan en la realización de operaciones contraterroristas y que las operaciones están vinculadas a la eliminación de los bandidos en el territorio del distrito del Cáucaso Norte”. http://grani.ru/War/Chechnya/m.207391.html

“Estado de la cuestión” de la operación antiterrorista en Daguestán

Con estas palabras Jloponin confirmaba, pues, que habían comenzado una campaña especial de operaciones antiterroristas en suelo norcaucásico. Bajo el paraguas legal de la lucha contra el terrorismo, desde el ocho de octubre han tenido lugar numerosas operaciones contra “grupos de bandidos” escondidos en las montañas[2]. Según informaba Kavkaz Uzel, a 16 de noviembre aún continuaban las operaciones especiales en Daguestán. Agentes de las fuerzas de seguridad  bloquearon una casa en el distrito de Jasaviutsky en la que, según sus sospechas, se ocultaban varios boeviki. Se les ofreció rendirse y, al verse acorralados, abrieron fuego, apunta una fuente de los cuerpos de seguridad de la república. No hay cifras oficiales del número de bajas entre los combatientes y miembros de los servicios de seguridad, y tampoco se sabe cuál es la situación actual en ese distrito, aunque el MVD de la república sí informó acerca de la entrega voluntaria de armas y municiones por parte de algunos habitantes del lugar (http://www.kavkaz-uzel.ru/articles/215827/). Desde que se inició esta operación antiterrorista, el goteo de bajas es prácticamente diario, aunque no se sabe con certeza cuáles son víctimas son colaterales de la lucha antiterrorista y cuáles no: el 30 de octubre comienza en el distrito Tabasaranksky una operación especial a gran escala en la que se acaba con la vida de un supuesto guerrillero después de que este lanzara una granada contra los silovikí (http://www.kavkaz-uzel.ru/articles/214907/);  el 1 de noviembre se produce un intercambio de disparos entre policía y boeviki que acaba con un guerrillero muerto (http://www.kavkaz-uzel.ru/articles/73122/); el 5 de noviembre se produjeron varios arrestos de milicianos y gente armada perteneciente, posiblemente, a grupos de bandidos (http://www.kavkaz-uzel.ru/articles/215191/ http://www.kavkaz-uzel.ru/articles/215243/); el 7 de noviembre una bomba colocada en un coche acabó con la vida de una persona e hirió a otra. Ambos trabajaban en una de las unidades militares del ministerio de defensa emplazadas en Buinaksk (http://krasnodar.kavkaz-uzel.ru/articles/215356/); el 8 de noviembre una madre denuncia el secuestro de su hijo, Timur Miromov, por parte de unos enmascarados vestidos con ropa militar que, sin mediar palabra, lo sacaron a la calle, lo apalearon y se lo llevaron en su propio vehículo (http://www.kavkaz-uzel.ru/articles/215405/)[3]; el 11 de noviembre un ciudadano de Azerbaiyán murió en la capital daguestaní al recibir varios disparos desde un coche (http://www.kavkaz-uzel.ru/articles/215575/); ese mismo día fue asesinado el imán de la mezquita de una aldea del distrito de Levashinsky, Gadzhi Aliev (http://www.kavkaz-uzel.ru/articles/215566/); el 14 de noviembre un funcionario de la dirección del servicio federal de seguridad de Rusia en Daguestán fue asesinado en Jasaviurt (http://www.kavkaz-uzel.ru/articles/215698/); …Y así podríamos seguir casi a “acontecimiento” diario.

La lucha antiterrorista según la ley rusa

La Ley Federal nº 35-FZ del 6 de marzo de 2006 “Contra el terrorismo” (http://www.rg.ru/2006/03/10/borba-terrorizm.html ) es la forma en la que se describen y justifican todas las acciones de las fuerzas y cuerpos de seguridad rusos contra supuestos terroristas.

Esta ley establece “los principios fundamentales de la lucha contra el terrorismo, los fundamentos legales y organizativos para la prevención del terrorismo y la lucha contra él, para la minimización y (o) la eliminación de las consecuencias de sus manifestaciones, además de los fundamentos legales y organizativos del uso de las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa en la lucha contra el terrorismo”. En su artículo 2 expone los “Principios fundamentales en la lucha contra el terrorismo” (entre ellos, asegurar y proteger los derechos y libertades básicos de la persona y el ciudadano, la legalidad, prioridad de la defensa de los derechos y los intereses legales de las personas amenazados por terrorismo, etc.). En el artículo 3 ofrece una definición de los principales conceptos que es necesario aprender para entender la lucha antiterrorista: en primer lugar, el artículo 3.1. de ley federal define “terrorismo” como “la ideología de la violencia y la práctica de influencia sobre la aceptación de una decisión por parte de los órganos de poder estatal, los órganos de autonomía local o las organizaciones internacionales, vinculada con la intimidación de la población y (u) otras formas de acciones violentas ilegales”. En el mismo artículo, en la sección 4, delimita el concepto de “lucha contra el terrorismo” como: “la actividad de los órganos del poder estatal y los órganos de la autonomía local para: (противодействие терроризму – resistencia al terrorismo): a) la prevención del terrorismo, incluida el descubrimiento y ulterior eliminación de las causas y condiciones que contribuyen a la realización de actos de terrorismo (prevención de terrorismo); b) detección, prevención, supresión, descubrimiento e investigación de un acto de terrorismo (lucha contra el terrorismo); c) minimización y (o) liquidación de las manifestaciones terroristas”. Por último, y para entender mejor el marco de actuación en el que operan las fuerzas de seguridad rusas, leemos en el artículo 3.5. la aclaración sobre el término “operación contraterrorista/antiterrorista”: “un complejo conjunto de medidas especiales, operativas de combate y militares acompañadas del uso de equipo militar, armamentos y recursos especiales destinadas a poner fin a un acto de terrorismo, a la neutralización de terroristas, a garantizar la seguridad de las personas físicas, organizaciones e instituciones, así como minimizar las consecuencias de un acto terrorista”.

Pero, ¿quién determina cuándo, dónde, por qué, cómo y quién inicia una operación antiterrorista? Según un informe de Crisis Group[4], desde la II guerra de Chechenia las fuerzas de seguridad rusa que operan en suelo norcaucásico han cambiado. Fue entonces cuando la responsabilidad pasó del Ministerio de Defensa al FSB y al MVD. Muchos son los que afirman que los esfuerzos de esos dos actores a veces están descoordinados, al igual que le ocurre a las fuerzas federales y locales con las autoridades civiles de las repúblicas.

Por otra parte, en febrero de 2006 Putin formó el Comité Nacional Antiterrorista (http://nak.fsb.ru/ Decreto del Presidente de la Federación Rusa del 15 de febrero de 2006, nº 116 “Sobre las medidas de oposición al terrorismo”: http://www.rg.ru/2006/02/17/antiterror-doc-dok.html  ) -que dirige el director del FSB, siendo su segundo el ministro del interior de la Federación Rusa- para coordinar la actividad contra la insurgencia desde el nivel federal al local y ofrecer al presidente propuestas de políticas al respecto. La administración presidencial continúa manteniendo la autoridad en la toma de decisiones generales sobre la política contra-insurgente. Según el artículo 5 Ley Federal arriba mencionada, es el presidente de la Federación Rusa el que determina la política estatal con respecto a la lucha contra el terrorismo, estableciendo el “ámbito de autoridad de los cuerpos federales ejecutivos que están dirigidas por él” en la lucha contra el terrorismo. Asimismo, “los cuerpos federales ejecutivos, los órganos del poder ejecutivo de las entidades que integran la Federación de Rusia y los cuerpos de autogobierno local establecerán su lucha contra el terrorismo dentro del ámbito de competencia que les corresponda” (Art. 5.3.).

En Chechenia, el comando de la Oficina Central del NAK pasó del MVD al departamento del FSB de la república chechena tras el levantamiento del régimen especial contraterrorista en abril de 2009. Aleksandr Sulimov, antiguo aliado del presidente Putin, era el jefe del FSB de Chechenia, y también líder de las Oficinas Centrales del NAK. Este es un cargo importante porque la oficina chechena es la que vigila a la “Agrupación Unida de Tropas en el Cáucaso Norte”, que aúna un gran número de agencias militares, de seguridad y civiles que actúan en la zona. Desde la Oficina Central también se supervisan todas las unidades del MVD enviadas a Chechenia. En junio de 2010 Sulimov fue sustituido por Aleksandr Kubasov. El Distrito Militar del Cáucaso Norte fue integrado en el nuevo Distrito Militar del Sur a partir de 2010 http://army-news.ru/2010/10/sozdanie-voennogo-okruga/ . En el informe Crisis Group señalan que actualmente hay alrededor de 200000 miembros del servicio de seguridad en esta zona. La mitad de las tropas del MVD están en el Cáucaso Norte desde 2011.

Régimen de Operación Antiterrorista

El gobierno de la Federación Rusa inició su campaña contra la insurgencia islamista a raíz de la Guerra de Chechenia, aunque ahora se ocupa de todo el territorio del Cáucaso Norte. Según el informe previamente referido, la legislación antiterrorista otorga a los comandantes locales “poderes significantes para limitar los derechos constitucionales y las libertades” en las zonas en las que se desarrollan operaciones antiterroristas. Son aún muy comunes los asesinatos, desapariciones y torturas para extraer confesiones, sean estas verdaderas o no.  Puede que estas medidas de mano dura hayan resultado disuasorias ante algunos terroristas, pero los “concomitantes abusos a los derechos humanos socavan la imagen de legitimidad de los autoridades, reducen la disposición de las comunidades a cooperar y contribuir al desbordamiento del conflicto desde Chechenia a las otras repúblicas”. Además, prosigue este informe, los servicios de seguridad continúan perdiendo unos 200 miembros al año y su personal no recibe el apoyo necesario para tratar sus heridas y traumas.

Volvamos al caso con el que iniciábamos este texto: el inicio de las operaciones antiterroristas en el Cáucaso Norte y la posible participación de las Fuerzas Armadas rusas en las mismas, después de que, en teoría y oficialmente, se retirasen de Chechenia en 2009. El artículo sexto de la ley federal contra el terrorismo recoge la posibilidad del uso/participación de las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa en esta lucha. Afirma que pueden ser utilizadas, entre otros casos, para evitar vuelos o aviones que vayan a cometer un acto terrorista o que estén ocupados por terroristas, para evitar actos de terrorismo en aguas interiores o mar territorial de la Federación Rusa o, y aquí viene lo que nos interesa, “para participar en una operación antiterrorista de acuerdo con el procedimiento fijado por esta Ley Federal”. Por lo tanto, y a petición, por ejemplo, del NAK, o del MVD o FSB regional, el Ministerio de Defensa podría “prestar” los servicios de parte de su ejército o de divisiones concretas para la lucha antiterrorista en casos importantes y previo conocimiento y aprobación del presidente ruso. La decisión de la puesta en marcha de una operación antiterrorista también la puede tomar el director del FSB o el jefe del FSB territorial.

Sin embargo, el temor de la población de Daguestán no vendría propiciado sólo por la posible participación  las fuerzas armadas rusas en una operación antiterrorista en su república, sino por el mero hecho de que se declarara tal régimen en la zona.

El artículo 11 de la ley federal “Contra el terrorismo” recoge el régimen legal al que se acoge la población de la zona en la que se circunscribe una operación antiterrorista determinada. Este punto da lugar al establecimiento de un régimen especial jurídico que limita las libertades civiles, los derechos constitucionales y derechos humanos de los ciudadanos que habitan en el área en la que se desarrolla una operación antiterrorista durante el tiempo que esta dure. Se ponen en marcha medidas especiales y restricciones que incluyen, entre otras muchas: traslado de personas y objetos y remolque de vehículos, requisición de medios de transporte y otros objetos, limitación de las comunicaciones y la información ofrecida a través de los medios de comunicación, control del correo, traslado (se entiende que no necesariamente consensuado) de personas a otros lugares donde puedan estar seguras, permiso para entrar en casas, toda clase de edificios privados y en parcelas de tierra que se encuentren en el territorio bajo el régimen de operación antiterrorista; todo esto siempre con el objetivo de prevenir actos terroristas y descubrir informaciones que ayuden a la prevención de actos terroristas.

Por lo tanto, las operaciones antiterroristas podrían dar prácticamente vía libre a los que en ella participan para saquear, extorsionar, torturar, amenazar o incriminar a la población de una zona que tenga la desgracia de ocultar -según los datos que en ese momento posean los servicios de inteligencia y fuerzas de seguridad competentes- entre el follaje de los árboles de sus montes a posibles terroristas. La ley federal “Contra el terrorismo” organiza los modos (y razones) de actuación y los participantes en la lucha contra el terrorismo con el objetivo de prevenir o abortar posibles acciones terroristas, pero en última instancia también serviría para amparar y justificar las actuaciones de los cuerpos y fuerzas de seguridad de la Federación Rusa participantes en esta lucha. Así, una operación antiterrorista (que en el fondo y eufemísticamente puede ser descrita como un “ataque preventivo”) parece funcionar bajo un régimen similar al establecido en un estado de sitio, que se dicta, generalmente, ante amenazas de guerra civil, exterior o invasión.  Cuando los habitantes de Majachkalá escucharon las explosiones, temieron que se tratase de atentados terroristas; no obstante, tal vez cuando escucharan a los distintos representantes del NAK o el FSB regional hablar del inicio de “operaciones contraterroristas”, ese miedo se transformara en terror. Porque ¿qué harías tú ante un ataque preventivo de la FR?


[2]                      En una sección especial del diario Rossiiskaya Gazeta se ofrece información sobre el inicio, situación y avances de las “KTO” (Operaciones antiterroristas) y el establecimientos de régimen de KTO en las distintas repúblicas norcaucásicas: http://www.rg.ru/sujet/3698/ En el diario Gazeta también tienen una sección especial titulada “Recrudecimiento de la situación en el Cáucaso Norte” http://www.gazeta.ru/news/seealso/1241548.shtml en la que hablan de los territorios en los que se ha declarado una operación antiterrorista y los resultados de esta lucha. Ria Novosti informaba de la introducción del régimen KTO en el territorio daguestaní donde se produjeron las explosiones el 9 de octubre http://ria.ru/defense_safety/20121009/769775190.html

[3]                      Uno de los raptores no llevaba máscara y ha podido ser identificado por los habitantes del lugar. Al parecer, es un empleado del departamento regional de asuntos exteriores de Magaramkentsky. Según informan desde la organización social regional daguestaní Pravozashchite, Mirimov fue uno de los musulmanes a los que el pasado 13 de mayo de 2011 les dieron una paliza en el departamento regional de asuntos exteriores de Magaramskentsky (se burlaron de ellos, a algunos les raparon la cabeza y cortaron las barbas: http://www.kavkaz-uzel.ru/articles/186656/ ) y el hombre identificado estaría entre los que le participaron en la paliza.

[4]                     The North Caucasus: The challengers of integration (II), Islam, the insurgency and counter-insurgency. Europe Report nº 221 – 10 de octubre de 2012.  http://www.crisisgroup.org/~/media/Files/europe/caucasus/221-the-north-caucasus-the-challenges-of-integration-ii-islam-the-insurgency-and-counter-insurgency.pdf

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