Miguel Vázquez Liñán :::: Decenas de miles de personas han salido hoy a las calles de Moscú (entre otras ciudades), para mostrar su indignación ante el bochornoso espectáculo electoral del pasado cuatro de diciembre. Hace mucho que algo así no ocurría en la capital rusa; pero, ¿por qué ahora? Putin insinuará que las manifestaciones se han organizado desde Washington, otros que es consecuencia de la crisis, y más de uno lo atribuirá al trabajo opositor realizado durante años. Más allá de lo que ocurra en el futuro inmediato (en el horizonte están las elecciones presidenciales de marzo), una década (o dos) de pantomima electoral, autoritarismo y represión a la oposición debería pasar factura.

El sistema creado por el “Clan Putin” tiene como único objetivo perpetuarse en el poder. Quizás muchos, que hasta ahora habían guardado silencio, hayan pensado que incluso la proverbial paciencia rusa tiene un límite.

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