El pasado 5 de octubre se celebró en Grozny una fastuosa fiesta para inaugurar un complejo de rascacielos que, curiosamente, coincidió con el cumpleaños del presidente checheno, Ramzán Kadírov.

Kadírov ha cumplido 35 años y ya tiene, como se suele decir, una dilatada carrera como político. Es el dueño de Chechenia y no hay defensor de derechos humanos que haya trabajado en la zona que, ante o tras los micrófonos, lo acuse de las más terribles tropelías. Pero esto ya lo hemos contado aquí una y mil veces.

El cinco de octubre, día de su cumpleaños, se organizó otro baño de multitudes con estrellas, nacionales y extranjeras, invitadas, entre ellas Shakira (que al final decidió no ir), Hilary Swank (que fue, pero afirmó a posteriori que ella no sabía lo que allí ocurría…), Jean-Claude Van Damme (que también asistió, aunque probablemente no se enterara de nada), y la Fura dels Baus (¡La Fura!), que estrenó su espectáculo Europio en la fiestecita.

Probablemente la crisis económica esté haciendo mella en los bolsillos de celebrities y vanguardistas acomodados, pero es en época de vacas flacas cuando decir “no” tiene más valor. En unos años, si las invitaciones vuelven a ser más que los días de la semana, es posible que veamos en grandes titulares contundentes declaraciones de principios por parte de los mismos que entraron por la puerta de atrás al cumpleaños del sátrapa. Hagan la prueba, busquen información sobre la actuación de la Fura en Grozny. Sí, yo también preferiría no haberme enterado.

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