Rafael Soto :::: Reseña del libro “El lado Cálido de la Guerra Fría. Asalto al Cáucaso” de Rafael González Crespo.

Rafael González Crespo (Limpias [Asturias], 1941) es coronel y llegó a ser Delegado de Defensa en Asturias. Buen conocedor de la situación geopolítica de lo que antes era la URSS, también ha escrito varios artículos recogidos en ‘Historia Militar de Asturias’. En ‘El lado cálido de la Guerra Fría. Asalto al Cáucaso’ (2009) hace un análisis de la evolución de Rusia tras la II Guerra Mundial, intentando desentrañar las causas del derrumbe de la URSS para comprender la situación actual de la Madre Rusia. También hace referencia a la situación actual de las repúblicas surgidas del desmembramiento de la Unión Soviética y de las relaciones entre estos países, Rusia y Occidente, sin olvidar la importancia creciente del Islam en la zona.

González Crespo sostiene que la Guerra Fría continúa, aunque con otras armas y nuevos protagonistas. Indudablemente, la principal arma de Rusia frente a Occidente es el petróleo, con el que desarrolla la denominada ‘respuesta asimétrica’. Frente a la primera etapa de la Guerra Fría, cuya principal característica era la carrera armamentística, el país eslavo amenaza a EEUU presionando a sus aliados, como fue el caso de Ucrania, a través de la reducción o el corte del suministro de petróleo y gas. Con respecto a los nuevos protagonistas, considera jugadores imprescindibles de la partida a las nuevas repúblicas surgidas de la caída de la URSS, especialmente a los productores de gas y petróleo de la zona del Cáucaso.

De la Comunidad de Estados Independientes (CEI), distingue entre países europeos y asiáticos. Se centra en estos últimos destacando cómo Estados Unidos y Rusia disputan por ellos y se los reparten como si se tratara de trozos de una tarta. Una de las controversias entre ambas potencias es el oleoducto Bakú-Tbilisi-Ceyhan, que es el único que no pasa por Rusia y que, por tanto, no puede ser controlado ni ser usado como “moneda de cambio” por ella. También llama la atención sobre el extremismo islámico, que cada vez cuenta con más adeptos en el Cáucaso y en Asia Central.

Respecto a las relaciones de Rusia con otros países, el coronel reflexiona, en uno de los capítulos, sobre las relaciones de Europa con Rusia desde la paz de Brest-Litovsk. Critica duramente a la Unión Europea por su dependencia militar de EEUU y señala la ineptitud de muchos de sus ejércitos, llegando a dar datos tan preocupantes como el hecho de que si hubiera una guerra, de dos millones de soldados con los que cuenta Europa, sólo se podría disponer de menos de 60,000 en una semana. Estos datos, sacados de un informe encargado por el Consejo Europeo de Relaciones Internacionales (ECFR) a la Agencia Europea de Defensa, desvelan además que los ejércitos europeos cuentan con material obsoleto, que no concuerda con las altas inversiones realizadas por los países en cuestión.

Centrándose más en Rusia, González Crespo nos habla de la mafia y su importancia en la vida cotidiana. Culpa a las mafias de imponer la actual situación económica del país y de ahuyentar la inversión extranjera. Según él, estas organizaciones están formadas, en su mayor parte, por antiguos integrantes de las Fuerzas Armadas y del KGB, que no tienen ningún tipo de escrúpulos a la hora de conseguir sus objetivos. Sin embargo, no se puede hablar de un solo tipo de mafia ya que, por ejemplo, la azerbaiyana está centrada en diamantes, metales preciosos y narcóticos, la chechena en la venta ilegal de armas y carburantes, etc. También hace referencia a los oligarcas y magnates rusos que se beneficiaron de las privatizaciones que sucedieron a la desintegración de la URSS.

No puede considerarse a este libro como un trabajo especializado, pero resulta bastante útil como manual para todo aquel que quiera acercarse a la Rusia actual, así como a la Europa del Este, el Cáucaso y Asia Central.

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