Telegrama de la embajada de los EE.UU. difundido por Wikileaks (Primera parte)

Martes, 30 de mayo de 2006, 09:27
SECCIÓN C O N F I D E N C I A L 01 DE 10 MOSCÚ 005645
SIPDIS
SIPDIS
EO 12958 DECL: 05/25/2016
ETIQUETAS PREL, PGOV, MARR, MOPS, RS”>RS
ASUNTO: CHECHENIA: LA GUERRA DEL PASADO Y DEL FUTURO
REF: MOSCÚ 5461 Y ANTERIOR
Confidencial por: Embajador William J. Burns. Razón 1.4 (b, d)

Resumen
1. (C) Presentación: Chechenia ha estado cada vez menos en el centro de la atención internacional en los últimos años. Pero de todos modos, el conflicto de Chechenia sigue estando por resolver y el sufrimiento del pueblo checheno y la amenaza de inestabilidad en toda la región continúan. Este mensaje reinterpreta la historia de las guerras de Chechenia como un medio para comprender mejor la dinámica actual, los retos a los que se enfrenta Rusia, el modo en que el Kremlin percibe esos retos y los factores que limitan la capacidad de respuesta del Kremlin. Se basa en observaciones sobre el terreno y en conversaciones con muchos participantes en el conflicto, y observadores del mismo, desde el momento de la declaración de independencia de Chechenia en 1991. Nuestra intención es que este mensaje sirva para promover nuevas formas de pensar para nuevos enfoques sobre una tragedia que persiste como un problema dentro de Rusia y entre Rusia y los EE.UU., Europa y el mundo musulmán.
Resumen
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2. (C) El Presidente Putin ha perseguido una estrategia de doble vía para sacar a Rusia de la guerra de Chechenia y establecer un modo de vida viable y duradero que preserve el papel de Moscú como el último árbitro en los asuntos de Chechenia. La primera cara fue obtener el control del ejército allí desplegado, el cual había actuado desde hacía tiempo sin un control central real y estaba decidido a permanecer ahí tanto tiempo como sus oficiales pudieran beneficiarse de la guerra. La segunda vertiente fue la “chechenización”, lo que significa entregar Chechenia a los antiguos nacionalistas separatistas que deseen profesar lealtad a Rusia. Hay dos dificultades con la estrategia de Putin. Primero, mientras que la chechenización ha tenido éxito en la represión de los separatistas nacionalistas en Chechenia, no ha sido tan efectiva contra los militantes yihadistas, que han ampliado su foco y están ganando fuerza en todo el Cáucaso Norte. Segundo, mientras los antiguos señores de la guerra separatistas dirigen Chechenia, las fuerzas rusas tendrán que permanecer con suficientes efectivos para asegurarse de que los antiguos separatistas sigan siendo, precisamente, “ex-separatistas”. Es más, el sufrimiento de una población abusada y victimizada continuará y, con ello, el la alienación que nutre la insurgencia.

3. (C) Para ocuparse eficazmente de Chechenia a largo plazo, Putin necesita incrementar su control sobre los Ministerios de Energía y reducir las oportunidades de éstos para aprovecharse de la corrupción de la guerra. Necesita reforzar el compromiso civil de Rusia, reforzando el papel de su Representante Plenipotenciario. Necesita adoptar un enfoque más amplio para combatir la propagación del yihadismo y no confiar principalmente en su eliminación por la fuerza. En este contexto, existe solo un papel limitado para los EE.UU., pero nosotros y todos nuestros aliados podemos ayudar expresando nuestras preocupaciones a Putin, dirigiendo ayuda a áreas donde nuestros programas pueden ralentizar la propagación del yihadismo y trabajar con los vecinos del sur de Rusia para minimizar los efectos de la inestabilidad. Fin del resumen.

Punto de partida: Problemas del conflicto “rusificado”

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4. (C) Chechenia fue solo uno de los conflictos que estallaron en la antigua Unión Soviética en el momento del hundimiento del país. Conflictos territoriales, la mayor parte de ellos separatistas, estallaron en Nagorno Karabaj, Transnistria, Osetia del Sur, Osetia del Norte/Ingushetia, Abjazia y Tayikistán. En todos estos conflictos hubo tropas rusas involucradas en el combate, a veces clandestinamente. Y en todos los lugares mencionados, excepto en Nagorno-Karabaj, hay tropas rusas desplegadas como fuerzas de paz. Rusia insiste obstinadamente en esta presencia y se resiste a retirar sus efectivos. Sus esfuerzos diplomáticos han servido para mantener los conflictos congelados, con tropas rusas quedándose en el lugar.

5. (C) ¿Por qué es así? A menudo se acusa a Rusia de que su motivo para mantener los conflictos congelados obedece a razones geoestratégicas, o al “neoimperialismo”, o al temor ante la OTAN, o por venganza contra Georgia y Moldavia, o por querer conservar su influencia. Realmente, los despliegues continuados pueden satisfacer a aquellos rusos que piensan en estos términos y expandir el consenso interno para enviar tropas por toda la CEI. De todos modos, si bien uno u otro de estos factores pueden haber sido el motivo original, cada conflicto ha pasado por diferentes fases en las que los beneficios para el estado ruso iban cambiando. Ninguno de estos factores ha sido continuo a lo largo de la vida de ningún conflicto.

6. (C) Propondríamos un factor adicional: la determinación del cuerpo de oficiales de alto rango de permanecer desplegados en esos países para involucrarse en actividades lucrativas fuera de sus funciones oficiales militares. A veces esa actividad ha sido la de actuar como mercenarios (por ejemplo, los soldados rusos de servicio en activo lucharon en ambos lados del conflicto de Nagorno-Karabaj de 1991-1992). A veces ha implicado el contrabando de narcóticos, como en Tayikistán. Vender armas a todos los bandos ha sido una tradición muy antigua. Y, a veces, ha supuesto colaborar con las mafias de ambos lados del conflicto para facilitar el contrabando entre ambas líneas, como en Abjasia y Osetia del Sur. Los oficiales y sus generales formaron un potente bloque a favor de todos los despliegues, especialmente con Yeltsin.

7. (C) Este bloque “militar-empresarial” formó pronto una institución autónoma en cierto modo fuera del control del gobierno. Hay muchos ejemplos de su autonomía. Por ejemplo, en 1993 Yeltsin alcanzó un acuerdo con Georgia para el mantenimiento de la paz en Abjasia. Cuando la delegación georgiana llegó a Sochi en septiembre de ese año para negociar los detalles con los generales de Rusia, se encontraron que el acuerdo ya había cambiado. Cuando protestaron porque Yeltsin había acordado otras condiciones, un general ruso contestó “Dejad que el presidente se siente en Moscú, beba vodka y persiga a mujeres. Eso es lo suyo. Estamos aquí y nuestro trabajo está por hacer.”
La historia secreta de la guerra de Chechenia.
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8. (C) La ausencia de control central sobre el ejército, así como la codicia de los oficiales, pueden haber sido una de las principales causas de la primera guerra chechena. Justo después del colapso de la Unión Soviética, los precios de la energía en la “zona rublo” equivalían al 3 % de los precios del mercado mundial. Los dirigentes gubernamentales y sus socios compraron petróleo a precios de rublo, lo desviaron al extranjero y lo vendieron en el mercado mundial. El ejército se unió a este arbitraje. Pavel Grachev, el entonces Ministro de Defensa, habría desviado petróleo al Grupo Occidental de Fuerzas del comandante Burkalov, quien lo vendió a Alemania.

9. (C) Chechenia fue un gran centro de almacenaje y distribución de blanqueo de petróleo para este arbitraje. Parece haber sido usado tanto por el ejército (incluyendo Grachev) como por el eje Khasbulatov-Rutskoy en la Duma. Dudáyev había declarado la independencia, pero siguió siendo parte de la élite rusa. La independencia de Chechenia, los yacimientos petrolíferos, las refinerías y los oleoductos hicieron que Chechenia fuera perfecta para blanquear petróleo. Los aviones, los trenes, los autobuses, las carreteras y los oleoductos hacia Chechenia estaban funcionando, permitiendo que todo el mundo y todas las mercancías circularan, excepto los auditores. A principios de los años 90 millones de toneladas de petróleo “ruso” entraron en Chechenia y se transformaron mágicamente en petróleo “checheno” para ser vendidos en el mercado mundial a precios internacionales. Parte de lo recaudado se utilizó para comprar armamento para los chechenos, en su mayor parte al ejército ruso, y así se desarrolló otro lucrativo negocio. Dudáyev recibió una buena tajada de lo recaudado en armamento. El bazar de Grozny tenía fama a principios de los 90 por la cantidad y variedad de armas en venta, incluyendo armamento pesado.

10. (C) Chechenia fue el hogar de Ruslan Khasbulatov y sirvió en varias causas para su facción de la élite rusa. Se aprovechó de la independencia del ejército lejos del control de Yeltsin. Una fuente bien informada cree que fue Khasbulatov, no el gobierno ruso “oficial”, quien facilitó el traslado de Shamil Basayev y sus fuertemente armados combatientes de Chechenia a Abjasia en 1992, y quien ordenó a las fuerzas aéreas rusas bombardear Sujumi, cuando Shevardnadze fue allí para ponerse al mando de la última resistencia de los georgianos en julio de 1993. El gobierno de Yeltsin siempre negó que bombardeara Sujumi, a pesar de los informes de los testigos oculares occidentales que confirman el bombardeo y la insignia de los aviones. Dada la confusión de esos años, podría bien ser que las órdenes partieran de la Duma, no del Kremlin.

11. (C) Después de que Khasbulatov y Rutskoy fueran eliminados de la ecuación rusa en octubre de 1993, también lo fue Dudáyev. El apoyo ruso clandestino a la oposición política y militar chechena a Dudáyev empezó en la primavera de 1994, según los participantes. Cuando esto se demostró inefectivo, se desplegaron los bombardeos rusos. (Un opositor de Dudáyev narró que en 1994 se le dio la misión a un piloto ruso de disparar un misil a una de las esquinas del piso superior del edificio presidencial de Grozny en un momento en el que Dudáyev tenía programado celebrar ahí una reunión del gabinete ministerial. Al no conocer Grozny, el piloto preguntó qué edificio debía bombardear y se le dijo que “el más alto”. Bombardeó un edifico residencial de apartamentos.) Cuando la fuerza aérea también se demostró inefectiva, se mandaron tropas rusas en secreto para reforzar a la oposición armada. Las fuerzas de Dudáyev capturaron a cerca de una docena y los sacaron en televisión; la invasión rusa empezó poco después.
12. (C) Dado el fondo mafioso del conflicto, no es sorprendente que el ejército actuara durante la guerra como una empresa para sacar beneficios, especialmente tras la toma de Grozny. En mayo de 1995, un checheno contrario a Dudáyev se lamentaba: “cuando invitamos al ejército ruso esperábamos un ejército, no esta banda de maleantes.” El contrabando de petróleo, de armas (incluyendo ventas directas de los almacenes militares rusos a los insurgentes), de drogas y alcohol, además de la “protección” para el comercio legítimo, hicieron que el servicio militar en Chechenia resultara lucrativo para los que no estuvieron en las líneas del frente. Esta rentabilidad terminó solamente con la derrota de las tropas rusas el agosto de 1996 en Grozny de la mano de los insurgentes y con la consiguiente retirada rusa, una derrota que fue posible porque las fuerzas rusas fueron torpedeadas por la corrupción de sus oficiales y su búsqueda de beneficio económico.

13. (C) Antes de perder esta “gallina de los huevos de oro” ante sus enemigos, los oficiales rusos no escatimaron recursos para evitar que sus amigos interfirieran con sus beneficios. El 30 de julio de 1995, los rusos y los insurgentes chechenos firmaron un acuerdo de alto el fuego con la mediación de la OSCE. Significó la retirada gradual de las fuerzas rusas. Hacer respetar el alto el fuego fue una Misión de Observación Conjunta (“SNK”). El jefe de la SNK fue el general Anatoliy Romanov, un oficial competente y honrado, algo muy raro en Chechenia. Después de dos meses con esta misión fue herido gravemente por una mina dentro de Grozny y ha estado hospitalizado desde entonces. Observadores informados creen que los propios colegas de Romanov llevaron a cabo este intento de asesinato. El alto el fuego nunca se cumplió, fracasó.

14. (C) Cuando la segunda guerra empezó en septiembre de 1999, las fuerzas rusas de nuevo empezaron a aprovecharse del contrabando de petróleo. Testigos oculares occidentales informaron de caravanas de camiones del ejército ruso llevando petróleo y abandonando Grozny al amparo de la noche. Al final, las tropas rusas alcanzaron un acuerdo con los combatientes insurgentes. Al ver una de estas caravanas, un reportero occidental preguntó a sus anfitriones guerrilleros si los combatientes habían atacado estas caravanas. “No,” le contestaron. “Ellos nos dejan en paz y nosotros los dejamos en paz.”

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