Valery Dzutsev, Jamestown Foundation ::: La reducción del presupuesto federal para Chechenia coloca a Kadyrov en una situación complicada, con más de un 60% de la población en paro y con una juventud que solo encontraría salida en la insurgencia.

El 4 de noviembre hubo protestas masivas en Chechenia. Los trabajadores de la empresa estatal de construcción Spetsstroi hicieron huelga después de no haber recibido el sueldo durante cuatro meses y solo volvieron a trabajar cuando se les prometió que pronto volverían a cobrarlo. Según un empleado anónimo, la dirección de Spetsstroi estaba aprovechándose de los trabajadores porque en Chechenia prácticamente no hay empleo y los directores sabían que los trabajadores no dejarían los suyos (1).
Por tanto, incluso bajo el gobierno de terror de Ramzan Kadírov, los chechenos realizaron una acción de protesta silenciosa cuando el bienestar socioeconómico de la gente estuvo en entredicho. El acontecimiento probablemente fue indicativo del pobre rendimiento económico de Chechenia que las estadísticas rusas oficiales no reflejan. Incluso sus adversarios le atribuyen a Kadírov el haber reconstruido Grozny, Gudernes y otros pueblos chechenos.

Sin embargo, la mayor parte de la rápida reconstrucción de Chechenia se ha llevado a cabo gracias al flujo creciente de dinero provinente del presupuesto federal. Y lo que es más importante, el líder ruso casi omnipotente, Vladímir Putin, probablemente controló personalmente el proceso para asegurarse de que gran pare del dinero llegara a Grozny. De todas formas, haciendo frente a las dificultades en su propia economía y presupuestos, y probablemente también sobre la base de cálculos políticos, el gobierno ruso finalmente ha decidido restringir su apoyo a Chechenia.

Moscú ha reducido su asistencia financiera a Chechenia en 100 millones de dólares o un 5% de su presupuesto inicial para el 2010 (2). Los trabajadores de la construcción, como los citados anteriormente de Spetsstroi, se empezaban a quejar de atrasos en los pagos.
El presupuesto del 2010 para Chechenia, con una población oficial de 1,3 millones, se confirmaba en unos 18.000 millones de dólares. A modo de comparación, el presupuesto de 2010 para el vecino Daguestán, con una población oficial de 2,7 millones, era de menos de 1.600 millones. El presupuesto de 2010 para Kabardino-Balkaria, con una población de 900.000, era de 650 millones, mientras el presupuesto para Osetia del Norte, con una población de 700.000, era de 400 millones (3).

Dada la evidente disparidad entre la proporción presupuesto-población de Chechenia y las otras repúblicas del Cáucaso Norte –y también teniendo en cuenta las proezas de Ramzan Kadírov reconstruyendo Chechenia- uno supondría que Chechenia ha construido más viviendas que las otras repúblicas. Sin embargo, una comparación de la construcción de viviendas hechas en las otras repúblicas muestra todo lo contrario. Desde el inicio de 2010, en Chechenia se han construido unos 19.600 m² de viviendas. En el mismo periodo, Daguestán construía 154.800 m², Kabardino-Balkaria 31.900 m² y Osetia del Norte 48.400 m². Incluso la minúscula Ingusetia construía 30.100 m² de viviendas. Sólo Karacháevo-Cherkesia, con su población de menos de 500.000, ha construido menos que Chechenia –sólo 12.600 m² (4). Ya que no hay ninguna relación directa entre el volumen del presupuesto estatal y el volumen de espacio de viviendas construidas, las repúblicas son lo bastante similares como para extraer ciertas conclusiones. Todas las repúblicas del Cáucaso Norte son fuertemente dependientes de la ayuda financiera de Moscú, pero sólo la población de Chechenia es totalmente dependiente de los fondos presupuestarios federales.

Aun así, un 60 por ciento de la población de Chechenia está oficialmente registrada como desocupada, según el ministerio ruso para el desarrollo regional. Se debería tener en cuenta que los métodos rusos para calcular el paro no cumplen las normas de la Organización Internacional del Trabajo. En Rusia sólo se cuentan los que se registran oficialmente como desocupados, mientras que mucha gente queda fuera de esta definición. Los números exactos son desconocidos, pero para la región de Stavropol, la tasa de desocupación oficial, contada utilizando la metodología rusa, es de un 1,7 % (más baja que el 5 % que la mayoría de los economistas recomiendan). Pero si la desocupación en la región de Stavropol se calcula según las normas de la OIT, ésta sube hasta el 6,4 por ciento (5). Así, el índice real de desocupación en Chechenia es probablemente más alto que el 60 % aceptado oficialmente.

El control ilimitado de Ramzan Kadírov sobre los gastos presupuestarios de Chechenia, así como informes esporádicos sobre sus gustos por el lujo, implica que la población de Chechenia está bajo una presión enorme para sobrevivir en estas condiciones. Incluso la incompetencia o la corrupción de Kadírov probablemente afectarán cada vez más a la población de la república a medida que los flujos financieros desde Moscú se reduzcan.
Además, el resurgimiento de la insurgencia en Chechenia y también de numerosos casos de jóvenes chechenos dirigiéndose a los bosques para luchar con los insurgentes son probablemente provocados no sólo por la aspiración original por la independencia de Chechenia, sino también por factores secundarios que se derivan de la falta de oportunidades para los jóvenes.

Un análisis correcto de la situación en Chechenia, así como del Cáucaso Norte, se hace difícil por la ausencia de estadísticas fiables. Incluso la información básica, como el nombre de población y la composición étnica, es considerada altamente sensible y está falseada. Mientras la población oficial de Chechenia se acerca a los 1,3 millones, algunos sociólogos y otros expertos han argumentado repetidamente que este dato se ha exagerado. Lo mismo pasa con los saltos inesperados dentro de las estimaciones de población para Daguestán, Ingusetia y Kabardino-Balkaria.
Estos cálculos tan erróneos formaron parte de la estrategia oficial de Moscú para el Cáucaso Norte, la cual fue publicada este septiembre pasado. Calcularon erróneamente que la región había tenido un superávit de población de 1,7 millones en los últimos 20 años, y entonces hablaba de esto como un factor negativo (6).

La desgana de Moscú por revelar incluso la demografía y las cifras de población del Cáucaso Norte está influenciada por diversos factores. El gobierno ruso no quiere que la estadística indique como la población chechena disminuyó durante las dos guerras con Rusia. Por razones políticas, el gobierno no quiere admitir la huida de población rusa del Cáucaso Norte. El gobierno también tiene interés en inflar los nacimientos en esta región para proporcionar una razón creíble en sus intentos de aumentar el índice de migración desde esta zona hacia Rusia. Al final, sin embargo, manipulando los números Moscú obstruye los propios esfuerzos para tomar decisiones políticas sobre el Cáucaso Norte.

— NOTAS —

(1) http://www.kavkaz-uzel.ru, 4 de noviembre.

(2) http://www.chechnya.gov.ru, 6 de noviembre, 2009.

(3) http://www.gks.ru, openbudget.karelia.ru, 7 de noviembre.

(4) http://www.minregion.ru, 7 de noviembre.

(5) http://www.kavkaz-uzel.ru, 5 de noviembre.

(6) http://www.government.ru, 6 septiembre, pp. 4-9.

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