Oksana Chelysheva ::: El gobierno checheno, con la ayuda del FSB, pretende acabar con aquéllos que “están implicados en la campaña de difamación contra las autoridades chechenas” a través de Internet.

El 14 de abril de 2010, la televisión chechena mostró como Albert Saaev, un hacker de Moscú, era entregado esposado a las autoridades de Grozni. A bombo y platillo fue anunciado que «el terrorista de Internet» había sido conducido hasta la capital chechena, donde se llevarían a cabo las investigaciones relativas al ataque hacker que sufrió, el 26 de junio de 2009, el sitio web oficial del presidente checheno Ramzán Kadírov (www.chechnyatoday.com).

Olvidaron mencionar que el tribunal del distrito de Kuzminski (Moscú) ya había condenado a Albert Saaev por este hecho el 1 de abril de 2010. Saaev fue sentenciado a dos años de reclusión en una colonia penitenciaria bajo régimen de mínima seguridad y a pagar una multa de 35.000 rublos. Su compañero en este ataque hacker, Oleg Morózov, fue condenado a un año, aunque su sentencia quedó en suspenso.

Albert Saaev pensaba que le harían cumplir condena en Lefórtovo, un centro del FSB. No existe ninguna base legal que permita trasladar a Saaev hasta Grozni para llevar a cabo investigaciones pues ya existe una sentencia por el episodio del ataque hacker a http://www.chechnyatoday.com. Es como si la Oficina del fiscal de Chechenia no supiera que es ilegal juzgar dos veces a una persona por el mismo crimen.

La única explicación posible del traslado de Saaev a Grozni es la petición personal de Ramzán Kadírov de vengarse de Albert Saaev como una medida ejemplar de advertencia a otros hackers.

Casi de forma inmediata empecé a recibir mensajes desde Rusia advirtiéndome de la situación de Albert Saaev.

La llamada más inesperada fue la del compañero de celda de Albert Saaev en la prisión de Lefórtovo. Resultó ser Nikita Tijónov, sospechoso del asesinato de Stanislav Markélov y Anastasia Baburova. No analizaré aquí los motivos de la llamada de Tijónov ni la cuestión de si es culpable o inocente. Lo que importa es que Tijónov consiguió enviar información fuera de la cárcel sobre la situación de Saaev, y que justificó por la amistad que habían entablado en prisión. A través de él, precisamente, pude ponerme en contacto con la mujer de Albert, Shakhri.

Shakhri tiene 27 años. Albert y su familia viven en Moscú desde hace varios años. Su hija nació cuando Albert estaba siendo investigado. Ahora tiene cinco meses.
La primera carta de Shakhri decía: «Mi marido ha sido trasladado a Chechenia donde será investigado. Todos sabemos perfectamente qué entienden Kadírov y su entorno por llevar a cabo una investigación. Se llevaron a Albert sin informar previamente a la familia. Estuvo retenido en Lefórtovo hasta el 23 de septiembre de 2009. Supe de su traslado a Grozni a través de parientes suyos que residen en Daguestán y que vieron las noticias de la televisión chechena. La única razón de su traslado, creo, es la revancha. Su crimen fue cometido fuera de Chechenia y nunca ha estado allí antes».

Albert Saaev nació en 1982. En Moscú regentaba un pequeño negocio de software para ordenadores, la empresa BIT. Shakhri nos confirma que su marido había lanzado ataques hackers contra páginas web oficiales de Ingushetia, Chechenia y Daguestán, entre ellas, ingushetia.org, islam.ru o riadagestan.ru.
Uno de los portales oficiales chechenos —www.chechenyatoday.com— también fue objeto de un ataque hacker unos días después del atentado contra el presidente ingush Yunus-bek Yevkúrov. Los hackers hicieron aparecer en la página principal del sitio web de Kadírov una advertencia en la que decían que Kadírov correría la misma suerte.

El ministro de Información checheno, Chamsail Saralíev, encargó una investigación penal sobre el ataque. Pese al gran número de amenazas de muerte que circulan por Internet contra periodistas y activistas de los derechos humanos, esta vez —a diferencia de los casos anteriores— el FSB reaccionó rápidamente para atrapar los hackers. Según el periódico Kommersant (1), la investigación principal corrió a cargo de la rama chechena del FSB y la empresa Bevolex, responsable del mantenimiento de diferentes páginas web progubernamentales en Chechenia y Daguestán.

Más o menos en las mismas fechas de junio de 2009, unos hackers intentaron acceder a los sitios web de algunos medios de comunicación oficiales del Daguestán. Mientras se investigaba otro caso penal iniciado en Daguestán bajo los artículos 272 sección 2 (“Acceso ilegal a la información digital”) y 273 sección 1 (“Creación y distribución de software de hackers”) del Código Penal ruso, el FSB localizó a Albert Saaev, conocido en la red con el nickname de Hydramni. Se supo que Albert Saaev había sido anteriormente apresado mientras llevaba a cabo ataques hacker. En 2005, el tribunal de la ciudad de Jasav-Yurt (Daguestán) le condenó a un año en el centro penitenciario por bloquear la página web de la Agencia de Noticias de Daguestán.

Llamé a Shakhri el domingo 19 de abril. Parecía asustada. Había recibido información preocupante a través del abogado que habían podido contratar en Chechenia. Visirkhadji Ibraguímov informó a la familia que aún no había podido ponerse en contacto con Albert.

Además, algunos indicios parecían demostrar que el FSB checheno estaba intentando interrogar a la gente del círculo social de Albert y llevárselos todos a Chechenia. « ¿A qué círculo se refieren?», le pregunté a Shakhri. La respuesta fue lacónica, «parientes, amigos y conocidos». La lista puede ser ilimitada.

Shakhri se mostró preocupada por unos parientes de Albert que todavía viven en la ciudad daguestana de Jasav-Yurt y por dos de sus amigos que habían sido interrogados como testigos en el juicio en Moscú: Magomed Nabíyev, que vive y trabaja en Moscú, y Nadir Islaílov, que vive en la capital de Daguestán, Majatchkalá. Cuando le pregunté a Shakhri por Oleg Morózov, me respondió que probablemente aún se encontraba en Moscú aunque en paradero desconocido y que tenía miedo a hablar.

La preocupación de Shakhri quedó corroborada por las fuentes oficiales de Kadírov, incluido el sitio web http://www.chechnyatoday.com. Encontré el artículo sobre la entrega de Albert Saaev a las autoridades chechenas. Decía así: «Todos aquellos que están implicados en la campaña de difamación contra las autoridades chechenas desde territorio ruso han sido ya identificados por el FSB. Su detención es únicamente cuestión de tiempo. Y todos aquellos que, desde el extranjero, en Europa u Oriente Próximo, difunden mentiras serán también pronto identificados gracias a la cooperación que se ha establecido entre nuestras agencias de seguridad y sus homólogas en el extranjero».

La página web transcribe las palabras de Chamsail Saralíev, el ministro checheno de Asuntos Exteriores, Política Nacional, Medios de Comunicación e Información: «Se están llevando a cabo consultas de forma regular. Las agencias de seguridad de Austria, Alemania, Francia, Polonia y otros estados se han involucrado de forma activa en la detención y neutralización de los extremistas religiosos establecidos en sus territorios». Debo admitir que me gustaría estar de acuerdo con el ministro checheno. Parece realmente como si las agencias de seguridad chechenas gozasen de cierta confianza entre sus colegas europeos.

Un amigo mío de la diáspora chechena creó un foro en Internet para discutir temas relacionados con Chechenia hace seis meses. Recuerdo su interés en convertir dicho foro en un punto de encuentro donde discutir temas e intercambiar información después de que el popular Foro Checheno de Internet «Alrededor de la chimenea» (U kamina) fuese clausurado. La decisión vino forzada por las amenazas continuas contra el administrador del Foro, Albert Digáyev. En diversas ocasiones le habían propuesto comprarle el foro. Sus usuarios fueron identificados y acosados.

El sitio web http://www.adamalla.com fue creado como continuación del foro en Internet de Digáyev. Lo llevaba prácticamente la misma gente (con excepción de Digáyev, que había renunciado). El nuevo foro de Internet sobrevivió sólo medio año hasta que fue víctima de un ataque hacker en la primavera de 2010. Además, dos de los moderadores del foro, Spilka y Stalker, comenzaron a recibir amenazas por teléfono de personas que se presentaban a sí mismas como agentes de las fuerzas de seguridad chechenas.

Spilka es una chica que vive en una ciudad rusa y que explica que recibe llamadas a través del teléfono de su casa. Sus interlocutores, que no se identifican, le piden la información de contacto del nuevo propietario del Foro y que elimine todas las entradas relativas a Ramzán Kadírov y a las crónicas sobre represalias que publican.

El segundo moderador afectado no vive en una gran ciudad. También ha recibido amenazas por teléfono. Presuntos agentes de las fuerzas chechenas le amenazaron de muerte si se negaba a colaborar.

Supe quién era el propietario del foro adamalla.com. Según sus palabras, también empezó a recibir amenazas. El único obstáculo para la gente de Kadírov es que reside en el extranjero. Sin embargo, tarde o temprano, Kadírov intentará superar este obstáculo, especialmente vistos los «éxitos» conseguidos en la esfera internacional.

http://www.chechnyatoday.com, en uno de sus artículos, anunciaba con orgullo que «se había establecido una fructífera cooperación entre las agencias de seguridad chechenas y sus homólogas en Austria, Alemania, Polonia, Noruega, Bélgica, Francia y otros estados. Gracias a estos contactos, se había creado una base de datos completa de todos aquellos que difundían información de carácter terrorista y extremista desde el extranjero».

Había una cuestión imposible de responder en el mensaje del propietario de adamalla.com: « ¿Es realmente cierto que han recopilado información sobre todos nosotros? Puedo entender que Saaev fuese trasladado para satisfacer los caprichos de Kadírov… Son cómplices de Moscú. Pero, ¿cómo es posible que Europa haya comenzado a creerse a estos carniceros?».

También explicó los problemas que tenía otro usuario del Foro residente también en el extranjero. Los ciberespecialistas son realmente eficaces cuando cumplen órdenes de Kadírov. Hurgan en profundidad hasta identificar incluso a los usuarios de estos recursos de Internet. No sabemos cuántos de ellos han sido víctimas de amenazas. Uno de ellos informó a los editores de adamalla.com que era víctima de chantaje desde que los especialistas de Kadírov le habían identificado. Recibió una demanda para regresar a Chechenia. Se negó, y le amenazaron diciéndole que la situación de su hermano —que cumple condena en una cárcel rusa— se convertiría en desesperada.

El propietario de adamalla.com denuncia que las autoridades de Kadírov han lanzado una gran campaña contra estos recursos de Internet incluso el que él mismo estableció.

Adamalla en checheno significa humanidad y es un concepto muy amplio en la mentalidad chechena que implica justicia, honestidad, voluntad y compasión. El propietario del foro declara que uno de sus principales propósitos era ayudar a los jóvenes chechenos a formarse en una atmósfera de tolerancia hacia otros pueblos, en el respeto mutuo y la amistad. Los editores y el propietario del foro Adamalla declararon que era imposible establecer ningún tipo de relación con las autoridades chechenas actuales ya que «no veían ninguna posibilidad de establecer un diálogo con el actual régimen checheno en unas condiciones en las cuales todas las normas internacionales básicas sobre libertad de expresión han sido suprimidas, todas las fuentes de información alternativas han sido declaradas “extremistas”, cuando la violación de las leyes y las represalias contra civiles se han convertido en la norma y las ONG no pueden operar de forma normal». Llegados a este extremo, mi contacto está plenamente convencido de que las autoridades chechenas, cuando ponen en el mismo saco a Adamalla y Kavkaz-Center —portavoz de la resistencia militante extremista e islámica—, lo único que persiguen es desacreditar a Adamalla: «separando ambas plataformas únicamente con una coma esperan obtener las simpatías de aquella gente que no cree en la propaganda de Kavkaz-Center. Por otra parte, Kavkaz-Center ya no busca unir al pueblo checheno. Su único objetivo es que los grupos étnicos se destruyan entre sí».

Mi amigo expresó su deseo de que otros medios de comunicación hablasen también de la suerte de Albert Saaev. Le gustaría poder hacerlo él mismo. Declara que hay que considerar como mortales las amenazas de los agentes de Kadírov y de los periodistas que trabajan para él. El sitio http://www.chechnyatoday.com, por ejemplo, publicó recientemente un artículo firmado por un tal G. Yusúpov en el que el autor decía: «los terroristas de Internet son enemigos del pueblo checheno. Es preciso combatirlos con medidas adecuadas. El presidente checheno Ramzán Kadírov ha dado orden de localizar a estos saboteadores de la información allí donde se encuentren y castigarlos con todo el peso de la ley». El artículo dice también que «estos saboteadores son aún más perniciosos que los enemigos declarados. Tal y como dijo Ramzán Kadírov, son peores que criminales. Serán identificados con todos los medios posibles y castigados. Que estén alerta… y empiecen a temblar, porque pronto llamaremos a su puerta» (2).

El 19 de abril de 2010 me llamó Shakhri Saaeva y me dijo que el abogado que había contratado en Chechenia para llevar el caso, Visirkhadji Ibraguímov, no tenía permiso para ver a Albert Saaev. Desde que la televisión le había mostrado saliendo del avión procedente de Moscú no había podido acceder hasta Saaev y le obligan a conseguir antes un permiso especial del Ministro del Interior checheno. El abogado no ha podido ni tan solo ponerse al día con el caso, debe esperar a que el investigador al cargo se lo autorice. Esta extraña investigación de un episodio previamente investigado está bajo el control personal de Ramzán Kadírov.

El 4 de mayo de este año, las agencias de seguridad rusas seguían ganando terreno a los opositores de la red. En Moscú, Aleksei Allaudin Dudko fue detenido con cargos por posesión ilegal de armas. Sin embargo, las acusaciones pronto fueron retiradas. Aleksei era conocido en el ciberespacio con el sobrenombre de «ingushetia.ru». Estuvo en paradero desconocido durante unos días hasta que varias organizaciones de derechos humanos comenzaron a indagar sobre su suerte. Mijail Kriger, un activista de los derechos humanos, declaró a la emisora Eco de Moscú que le habían permitido reunirse con Aleksei Dudko en la prisión de Butirka y que éste le había dicho que la policía había puesto sustancias explosivas y drogas entre sus pertenencias durante el registro de su apartamento. El 14 de mayo, los cargos de la acusación se convirtieron en tenencia ilegal de drogas. Un grupo de miembros de la cámara pública de Moscú obtuvieron también permiso para ver a Dudko en prisión y declararon después que, probablemente, Dudko había sido golpeado.

Alexei Dudko había trabajado con el propietario de la página opositora http://www.ingushetia.ru, Magomed Yevlóev, hasta que este murió de forma violenta el mes de agosto de 2008. Después de que la página web fuese clausurada por decisión del tribunal del distrito de Kunzevo, en Moscú, Dudko trabajó de forma independiente cubriendo la situación del Cáucaso Norte a través de su blog.

Los recientes ataques contra aquellos recursos en la red que cubren la situación en el Cáucaso Norte muestran la tendencia actual a criminalizar cualquier intento de informar sobre lo que sucede en la región. Nada que ver con las numerosas amenazas en Internet que reciben los defensores de los derechos humanos y los periodistas. En el primero de los casos, resulta imposible identificar quién se esconde detrás de las amenazas.

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