Lliga dels Drets dels Pobles, mayo 2010 ::: Recomendaciones dirigidas a la UE, para que sean tomadas en cuenta en la agenda de la cumbre UE-Rusia que se celebrará el 31 de mayo en la ciudad rusa de Rostov del Don.

El pasado mes de octubre la Lliga dels Drets dels Pobles se reunió en Estocolmo con distintas organizaciones de defensa de los derechos humanos para discutir la cuestión de la seguridad en el Cáucaso Norte. Como resultado de esa reunión, redactamos unas recomendaciones dirigidas a la Unión Europea (UE) y que ahora queremos recuperar para conseguir que se incluyan en la agenda de la próxima cumbre UE-Rusia que se celebrará el 31 de mayo en la ciudad rusa de Rostov del Don.

Recomendaciones para la Unión Europea en materia de derechos humanos en el Cáucaso Norte

Transcurridos diez años desde su inicio, Rusia anunció en la primavera de 2009 el fin de la «operación antiterrorista» en Chechenia y la consecución de la estabilidad en la zona. Sin embargo, la realidad en Chechenia y en el resto del Cáucaso Norte dista mucho de poder ser calificada de estable: mueren asesinados activistas y periodistas que denuncian el terror al que las fuerzas de seguridad del Estado someten a la población civil, y la insurgencia armada sigue perpetrando actos de terrorismo.

En 2009, los defensores de los derechos humanos que trabajan sobre el terreno se vieron sometidos a una presión creciente. El 15 de julio, Natalia Estemírova fue secuestrada en la capital chechena, Grozni, donde trabajaba para Memorial, la organización rusa de defensa de los derechos humanos ganadora del premio Sajárov en 2009. Estemírova fue localizada muerta unas horas más tarde. El 10 de agosto, también en Grozni, unos enmascarados secuestraron a los activistas Zarema Saludáyeva y Alik Dzabraílov, cuyos cuerpos fueron localizados sin vida al día siguiente. Ese mismo día, el periodista Malik Akhmedílov fue tiroteado en su coche en la capital de Daguestán, Majachkalá. El 25 de octubre, el activista Maksharip Aushev moría después de recibir unos disparos en Kabardino-Balkaria y desde entonces otros miembros de su familia han sido asesinados o han desaparecido. Además, las amenazas y el acoso están a la orden del día, como el que sufrió la organización Madres de Daguestán, cuya oficina fue incendiada el pasado 19 de agosto.

Nuestros colegas en el Cáucaso Norte son víctimas de crímenes tan violentos por el hecho de haber denunciado las violaciones de los derechos humanos que se cometen en dicha región. Afirman que la responsabilidad de un buen número de dichas violaciones, muchas de las cuales pueden calificarse de crímenes contra la humanidad, puede atribuirse a las fuerzas federales rusas, así como a las autoridades locales que prestan su apoyo a Moscú y a su personal policial y militar. Las autoridades rusas parecen poco dispuestas a investigar estos crímenes y los culpables quedan en libertad. Una atmósfera de impunidad impregna la región entera. Ello conlleva que los crímenes se sigan sucediendo y que los defensores de los derechos humanos sean considerados delincuentes por aquellos que se sienten amenazados por sus denuncias.

La Lliga dels Drets dels Pobles se reunió en Estocolmo el pasado mes de octubre con distintas organizaciones de defensa de los derechos humanos, bajo los auspicios de la ONG Civil Rights Defenders, para discutir la cuestión de la seguridad en el Cáucaso Norte. Se redactaron unas recomendaciones dirigidas a la UE con motivo de la cumbre UE-Rusia celebrada el pasado noviembre de 2009 y que ahora queremos recuperar para la próxima cumbre UE-Rusia, bajo presidencia española, que se celebrará el 31 de mayo en la ciudad rusa de Rostov del Don.

Consideramos que la alarmante situación de inseguridad que se vive en el Cáucaso debería ser uno de los temas prioritarios de la cumbre.

Queremos que la UE incremente su presión sobre Rusia en cuanto al respeto por los derechos humanos y se llegue a acuerdos y compromisos. Una petición fundamental es que Rusia garantice que las ejecuciones sin juicio previo, las desapariciones forzadas, los secuestros y demás abusos cesen inmediatamente.

En este sentido, mantenemos vigentes las recomendaciones siguientes, formuladas y consensuadas en Estocolmo.

Rusia debe ejecutar las sentencias de la Corte Europea. Con más de 100 sentencias contra Rusia por ejecuciones extrajudiciales, desapariciones y torturas en el Cáucaso Norte, puede deducirse que el sistema legal ruso ha fracasado en repetidas ocasiones en la investigación de dichos crímenes, y que, incluso en ocasiones, han quedado en libertad algunos culpables a pesar de haber sido identificados. Hasta el momento, Rusia ha pagado las sanciones económicas estipuladas por el Tribunal por los daños causados, pero se ha negado a corregir las deficiencias sistemáticas, dejando en evidencia que el país no cumple con sus compromisos según la Convención Europea.

Rusia debe acceder a acuerdos internacionales y respetarlos. En primer lugar, la Convención de la UE para la protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas. Miles de individuos han desaparecido en el Cáucaso Norte y nadie ha sido hasta el momento identificado como culpable. En segundo lugar, Rusia debería ratificar el Estatuto de Roma del Tribunal Penal Internacional. El Tribunal puede iniciar acciones legales contra los perpetradores de violaciones graves de los derechos humanos cuando el sistema legal nacional no esté dispuesto o sea incapaz de hacerlo.

Rusia debe realizar acciones concretas para reformar las leyes o normas que establecen límites al uso de la fuerza armada por parte del personal militar, de seguridad y policial. Los perpetradores de graves violaciones contra los derechos humanos que suceden en la región son, en su mayoría, miembros de las fuerzas federales rusas y las autoridades locales. Los estándares que regulan estas operaciones deben adaptarse para garantizar su cumplimiento de acuerdo con la ley internacional.

Rusia debe garantizar la seguridad de los defensores de los derechos humanos y ajustar las normas que afectan a las organizaciones no gubernamentales a los estándares internacionales. Los defensores rusos de los derechos humanos son sistemáticamente perseguidos. A menudo, las organizaciones que critican al Gobierno tienen dificultades para registrarse, o sus oficinas y personal son objeto de inspecciones frecuentes y arbitrarias. Resulta para ellas muy difícil recibir financiación del extranjero.

Rusia debe garantizar a las organizaciones internacionales el libre acceso al Cáucaso Norte. Las autoridades rusas no investigan los crímenes contra los derechos humanos en el Cáucaso Norte. Por consiguiente, es importante que las organizaciones de derechos humanos independientes, los medios de comunicación y los cuerpos internacionales —como por ejemplo el Consejo de Europa, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa o Naciones Unidas— puedan acceder a la región.

España cuenta con una gran tradición en la defensa activa de la democracia y los derechos humanos, y por este motivo nos dirigimos al Gobierno español para que, en su ejercicio de la presidencia de la UE, demuestre que el país y la UE observan seriamente la situación de los derechos humanos en el Cáucaso Norte.

Para adheriros a esta carta, mandad un correo con el nombre de vuestra entidad a txetxenia@dretsdelspobles.org

O a través de nuestro sitio web http://www.txetxenia.org

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