Urtzi Urrutikoetxea, escritor y periodista ::: Entrevista al nuevo primer ministro de Abjasia, Serguéi Shamba, realizada por Urtzi Urrutikoetxea.

Sujumi (Abajasia), 12/02/2010

El nuevo Gobierno de facto de Abjasia se muestra más optimista que nunca ante el futuro. A diferencia de Osetia del Sur, se ven pocas banderas rusas por Sujumi, y el ejecutivo asegura que la voluntad de seguir siendo independientes es total.

Se acaba de formar el nuevo Gobierno de Abjasia. ¿Qué objetivos se marca el ejecutivo que va a presidir?
Seguimos avanzando en la democratización del país, incluso los que apoyan a Georgia reconocen los logros democráticos de Abjasia. Las elecciones que tuvieron lugar el 12 de diciembre de 2009 fueron limpias, así lo certificaron numerosos observadores. Hace cinco años hubo una contienda muy dura y se tuvieron que repetir las elecciones. Esta vez no, y Serguéi Bagapsh ha sido reelegido presidente.
Tras la guerra de 2008, Abjasia ha sido reconocida por Rusia, Nicaragua, Venezuela, Nauru. Hasta el reconocimiento de Rusia la seguridad era nuestra prioridad, una vez conseguida la seguridad y la estabilidad del país, llega el momento de pensar en el desarrollo económico. Por eso estamos en un momento único.

¿Qué otros países podrían reconocer su independencia?
Estamos trabajando en diferentes regiones del mundo para conseguir el reconocimiento, especialmente en América Latina, donde ya nos han reconocido algunos países, y Oriente Medio. Pero lo más importante es tener buenas relaciones con nuestros vecinos, como Turquía o la Unión Europea. Es difícil cooperar con algunos países europeos porque tienen una posición demasiado influida por Estados Unidos, que apoya de forma abierta a Georgia, sin tener en cuenta que nuestra lucha es justa.

¿Qué papel desempeña Europa? ¿Cómo puede ayudar en la resolución de este conflicto?
Tanto Estados Unidos como la Unión Europea intentan desempeñar un papel destacado, pero siempre con la imposición de reconocer la integridad territorial de Georgia, algo que fue establecido por Stalin. Occidente quiere mantener el orden impuesto por Stalin. No lo aceptamos con Stalin, ni se lo vamos a aceptar a nadie.

Tras el acuerdo entre Dmitri Medvédev y Nicolás Sarkozy en verano de 2008, se iniciaron las conversaciones de Ginebra con Georgia. ¿En qué punto se encuentran actualmente?
Ahora mismo es nuestra única vía de diálogo con Georgia. Apostamos firmemente por estas conversaciones, queremos tener una buena relación con Georgia, pero como vecinos, incluso olvidando que las consecuencias de la guerra siguen en la memoria de nuestro pueblo. Lo que más nos interesa es asegurar la estabilidad y la seguridad en la región. Pero no gastaremos ningún esfuerzo en una conversación para ser parte de Georgia.

Hemos visto carteles de “200 años con Rusia”. ¿No cree que este tipo de eslóganes da argumentos a Georgia en relación con la posible anexión de Abjasia por parte de Rusia?
Hemos sido reconocidos, lo que demuestra que en nuestro caso no es ninguna anexión a Rusia. En nuestro territorio hay una base militar rusa por nuestra propia voluntad, es cierto, igual que muchos países de Europa, incluida España, tienen bases estadounidenses.
Económicamente, casi todas las inversiones provienen de Rusia.
Rusia desempeña el papel más importante, nos ha reconocido y los empresarios rusos pueden invertir aquí. Nos gustaría que llegaran inversores europeos y turcos; algunos empresarios austríacos ya han venido, interesados en el turismo. Con Turquía tenemos relaciones más fructíferas, es nuestro segundo socio comercial. Cuando tuvimos el bloqueo, también impuesto por Rusia, sobrevivimos gracias al comercio con Turquía.

Un comercio que Georgia intenta impedir y que encendió todas las alarmas hace poco.
Esto influye negativamente en el comercio. No obstante, Rusia ha garantizado el control de nuestras aguas, especialmente desde que interceptaron un barco turco que nos traía petróleo. Georgia tiene el apoyo estadounidense y nadie le reprocha nada si infringe la ley.

¿Cuál prevé que sea el impacto de los Juegos Olímpicos de Sochi de 2014?
Los Juegos serán muy positivos para Abjasia. A nivel económico tenemos grandes intereses, ya que para la construcción de edificios necesitan materiales de los que nosotros disponemos, como arena, cemento, gravilla, etc. También tenemos varios proyectos para mejorar las comunicaciones por tierra, mar y aire. Disponemos del aeropuerto más seguro del Cáucaso, que puede ser utilizado por cualquier tipo de avión, y del ferrocarril, que une Rusia con el Cáucaso Sur.

La mayoría de los negocios con Turquía son con descendientes de los circasianos expulsados tras la conquista rusa hace 150 años, y no todos ven con buenos ojos los Juegos Olímpicos en tierras de sus antepasados.
En nuestra historia ha habido diferentes períodos, dependiendo de los acontecimientos externos y de las políticas de nuestros dirigentes. En el siglo XIX luchar contra Rusia era una locura, pero es complicado juzgar lo que pasó entonces. No podemos pensar que hay enemigos para siempre. Alemania también luchó contra la Unión Soviética en la Segunda Guerra Mundial, una guerra muy cruel, y ahora son dos grandes socios.

¿Es Abjasia para Rusia lo que Kosovo para la OTAN?
Abjasia tiene más derecho que Kosovo a ser independiente, aunque cada caso es específico. Nosotros teníamos derecho a ser independientes en la constitución de la Unión Soviética, y Kosovo, no. Nosotros mismos defendimos y liberamos nuestro territorio contra una agresión externa, creamos nuestro Estado. En Kosovo, la OTAN hizo la guerra y la ONU creó sus instituciones. Además, en los últimos mil años, nosotros tuvimos nuestro propio Estado en el Cáucaso, el más poderoso en la región. Kosovo siempre fue un territorio de tránsito, que albaneses y serbios reclaman, pero donde nunca ha habido un Estado.

Si Abjasia tiene derecho a ser independiente, ¿por qué Chechenia no?
Chechenia tiene derecho a la independencia, naturalmente, pero su gobierno no lo reclama. Sí hubo un gobierno con estas aspiraciones; sin embargo, no supieron mantener esa independencia, porque el apoyo popular no era tan amplio. Abjasia fue la única que apoyó a Chechenia, incluso protestamos contra la destrucción de Grozni. Pero para acceder a la independencia es necesario una voluntad clara, y medios para sostener y defender esa independencia. Hemos demostrado que, a pesar de tenerlo todo en contra, fuimos capaces de defender nuestra idea y estamos dispuestos de llegar hasta el final. ¿Por qué? Porque toda la sociedad apoyaba esta idea, no sólo los abjasios, sino también otros pueblos que vivían en este territorio, todos excepto los georgianos. En estos momentos, pueblos y religiones diferentes conviven en Abjasia, hay sinagogas, hay católicos, ortodoxos, budistas, todos viven en paz. Igualmente tenemos escuelas armenias, griegas, incluso georgianas en Gal.

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